Edificio Cuántum sí cumple con POT de Envigado, gracias a frustrado parque tecnológico Manantiales
El edificio de ocho pisos que cambia la silueta del Valle de Aburrá cumple el POT de Envigado de 2011, aunque fue pensado para innovación, el proyecto terminó cambiando.

Edificio Cuántum / Foto: Telemedellín.

Envigado, Antioquia
En lo más alto del Valle de Aburrá, en el Alto de Las Palmas, avanza la construcción del edificio Cuántum, una torre de ocho pisos que ha generado polémica por alterar la línea de cresta natural del entorno. Aunque los reclamos ciudadanos apuntan a su impacto paisajístico, las autoridades urbanísticas del municipio de Envigado —que tiene jurisdicción en la zona— confirmaron que el proyecto sí cumple la norma vigente.
Según la curadora urbana primera, Adriana Montoya Bustamante, el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de 2011 permite la construcción de este tipo de edificaciones en ese terreno. La zona, hace unas tres décadas, fue reservada para un parque ambiental y tecnológico, pero hoy se encuentra parcelada y en gran parte en manos privadas.
El edificio Cuántum será no residencial y está destinado a oficinas. A pesar del debate sobre el impacto visual que tendrá en la cima del Valle de Aburrá, las curadurías de Envigado aseguran que el proyecto cumple con todos los parámetros urbanísticos y normativos.
De promesa pública a desarrollo privado
El predio donde se construye Cuántum tiene un pasado de interés público. Fue comprado por la Gobernación de Antioquia durante el mandato de Álvaro Uribe Vélez con la intención de crear el Parque Tecnológico Manantiales, una apuesta para atraer empresas de innovación aprovechando la ubicación estratégica entre Medellín y el aeropuerto José María Córdova.
Tras la llegada de Uribe a la Presidencia, se retiró la reserva del río Nare y se levantó la declaratoria de parque ambiental. El proyecto se formalizó con normas específicas en el POT de Envigado, y empresas como EPM y Kimberly-Clark compraron lotes para instalar centros de desarrollo. Sin embargo, en 2014 la sociedad Parque Tecnológico Manantiales fue liquidada, y todo el plan se desmoronó.
Kimberly-Clark vendió los terrenos y la estructura que había comenzado a levantar. Estos pasaron a Línea Directa, actual propietaria esta edificación.


La norma sobrevive, pero el proyecto no
Pese a la liquidación del proyecto original, la norma urbanística sigue vigente, lo que ha permitido que otros usos distintos a los tecnológicos se desarrollen en el terreno. En el mismo lote donde se levanta Cuántum, también se construye otra torre amparada en una norma pensada para servicios de hospedaje asociados al parque, pero que será utilizada para renta turística.
Incluso el edificio que antes era de Kimberly-Clark ya perdió su vocación de innovación, lo que evidencia cómo una norma diseñada para fomentar ciencia y tecnología fue reinterpretada por el mercado inmobiliario.
Aun así, el parque tecnológico no está completamente descartado. Cerca del 80% del terreno aún pertenece al IDEA, la entidad financiera de la Gobernación de Antioquia. EPM también conserva participación, y otros propietarios de lotes en la zona incluyen a Bancolombia, Umbría y Credicorp, lo que deja abierta una posibilidad de retomar el proyecto original, si existiera voluntad política y empresarial.




