Santrich y la producción de cocaína en la nueva edición de The Economist

La revista asegura que el excomandante guerrillero le dio un golpe al acuerdo de paz en Colombia con su desaparición.

En la edición de este viernes la revista británica registra que el exjefe guerrillero Jesús Santrich desapareció desde el pasado fin de semana y que incluso información de inteligencia asegura que estaría en Venezuela.

 Afirma que, aunque sus seguidores dicen que el motivo fue un supuesto plan para asesinarlo que había en Barranquilla, en realidad Santrich estaría evadiendo la justicia. Y agrega que aunque acusan al presidente Iván Duque de querer deshacer los acuerdos de paz a través de modificaciones, es el excomandante el que más daño les hace.

The Economist recuerda que hay miles de víctimas esperando su testimonio ante la JEP, y que además Santrich “ha desacreditado a sus antiguos compañeros que siempre defendieron su inocencia”.

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También que dejó temor y división en el partido Farc al abandonar su puesto y dejar un voto crucial, pero también porque los ex militantes “tienen miedo de que sean castigados por los crímenes de su jefe”. Es por todas esas razones que señala que “le dio un golpe al proceso de paz en Colombia”.

La revista también publica en la misma edición un artículo sobre la producción de cocaína en el país, analizando las pocas opciones que tiene el estado de erradicar los cultivos y cumplir con metas de reducción.

Menciona el reciente informe de la Oficina de Control de Narcóticos de la Casa Blanca, en el que se muestra una ligera reducción, pero también dice que en 2017 la producción llegó a niveles históricos y que Colombia produce el 70% de la cocaína que se consume en el mundo.

Según The Economista los “proyectos alternativos” que les han ofrecido a familias campesinas “difícilmente están funcionando mejor que la guerra militar contra las drogas”, generando problemas para el gobierno de Iván Duque.

En el artículo dice que, aunque las Farc se desarmaron, no han cambiado las circunstancias para seguir sobreviviendo en zonas rurales, y las poblaciones siguen sin tener acceso a servicios básico o mecanismos para transportar otro tipo de cultivos.

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