La letra con sangre entra: lo que usted debe saber sobre las sanciones por simulación
José Borda, analista de Caracol Radio, le explica las tan polémicas acciones de juego.

(Colprensa)

Bogotá
Por: José Borda
En el fútbol existen simulaciones por situaciones de juego, en las que el árbitro tiene que tomar una decisión según su criterio, tomando los correctivos técnicos y disciplinarios del caso.
Por ejemplo, uno de los casos más repetidos: las acciones que determinan un penal. Acá, la mayoría de veces el delantero aprovecha cualquier contacto mínimo para sacar ventaja.
Otras veces, el contacto se produce por una acción normal de juego, o porque el defensor intenta disputar el balón. En estos casos, las leyes del fútbol son la base del árbitro para tomar una decisión.
Igualmente, existen simulaciones por comportamiento inadecuado de los jugadores; es decir, cuando exageran contactos pidiendo agresiones o golpes que nunca existieron, o intentan conseguir una ventaja adicional para ganar un gol.
Este tipo de conductas, aunque no se sancionen en medio del encuentro, pueden tener un castigo "de oficio", determinado en las resoluciones y decisiones tomadas posteriormente.
Este fue el acuerdo al que llegaron todos los equipos de la liga profesional en Colombia, incluido en el código de disciplina en el artículo 64 para acabar con estas prácticas desleales.
Por eso, en estas situaciones puede entrar el tribunal de penas a tomar decisiones, donde cada 8 días más jugadores visitan, son llamados o se les abre investigación por simular o engañar para sacar ventaja.
Lo que queda claro es que esta medida seguirá aplicándose a aquellos jugadores que “se creen más vivos que todos” y que quieran ganar ventajas adicionales. Aunque en cada jornada sigan simulando, tarde o temprano tendrán que aprender a practicar el fútbol sin engaños, porque “la letra con sangre entra”.




