La amarga noche de Navidad de los Sánchez-Montes de Oca
La familia de Odín Snánchez repartió regalos y durmió. Patrocinio Sánchez no quiso salir de su cuarto.
Como en toda familia hay niños. Y había que repartir regalos, como lo hizo la familia Sánchez- Montes de Oca sobre las 10:00 de la noche en Quibdó, Chocó. Nadie bailó, ni tomó y el tema de conversación era uno: Odín Sánchez, secuestrado por el ELN desde abril de 2016.
¿Cómo estará?, ¿Habrá comido?, ¿Estará durmiendo?, pensaba la familia, mientras Patrocinio Sánchez, hermano de Odín, ni siquiera salió de su cuarto. No quería ver nada, enterarse de nada, prefería ahogarse en el amargo recuerdo de su exsecuestro. Tres navidades atrás, él, mientras el país reía y disfrutaba, permanecía secuestrado, en las profundas selvas del Chocó, amarrado a cadenas, esperando algún día estar en casa.
“No salí de mi cuarto. Como viví tres diciembres, tres 31 en la selva, me transporté a esos días, reviví cómo pasaba esos días amargos, largos, noches interminables. Me imaginaba cómo estaría pasando Odín. Para mí fue muy triste esta noche de Navidad”, cuenta a Caracol Radio Patrocinio.
Añade: "Fue una noche anormal. Amanecí melancólico, pensando en cómo estará mi hermano, si logró conciliar el sueño. Yo estoy esperanzado de que la Navidad de 2018 todo cambiará y Odín regresará a su casa”, expresó el exgobernador del Chocó, quien le pidió al Niño Dios dos regalos: salud y libertad para su pariente.




