Colombia debe enfocarse en las condiciones básicas para competir mercados mundiales
El Consejo Colombiano de Competitividad pidió al Gobierno Nacional a los gobernadores y alcaldes seguir trabajando para mejorar el perfil del país a nivel mundial.
La presidente del Consejo Privado de Competitividad Rosario Córdoba Garcés, en el lanzamiento de la décima entrega del Informe Nacional de Competitividad, manifestó que la conclusión principal es que, si el país realmente desea cumplir la meta a 2032, debe enfocar sus esfuerzos en mejorar las condiciones básicas para competir, aumentar la eficiencia de los mercados e incrementar la innovación.
Con respecto a los avances de la década, destacó el desarrollo del mercado financiero y la estabilidad macro y fiscal, el notable aumento en la inversión en infraestructura, y la disminución de los sobrecostos al empleo formal –medida que ayudó a la creación de 2,4 millones de trabajos formales.
El progreso en estas áreas se ha reflejado en los principales rankings globales de competitividad. Por ejemplo, en el Índice Global de Competitividad del Foro Económico Mundial (FEM), Colombia pasó del puesto 63 entre 122 países (en 2006), al puesto 61 entre 138 (en 2016).
“Estos resultados demuestran que el país puede llevar a cabo las transformaciones que requiere, siempre y cuando el Gobierno y el sector privado estén alineados, con una regulación adecuada e inversiones rentables”, aseguró la presidenta del Consejo de Competitividad.
No obstante, hizo hincapié sobre la necesidad de acompañar a los avances en competitividad con mejoras contundentes en la productividad, de manera que el país pueda despegar del quinto puesto que ocupa a nivel de Latinoamérica.
En el ámbito empresarial, se muestra que en Colombia los mercados no funcionan de manera óptima, y las empresas no destinan suficientes fondos para innovación. Como consecuencia de la baja inversión en ciencia, tecnología e innovación, la productividad del país está rezagada. Por ejemplo, a 2014, se requerían 4.3 trabajadores colombianos para producir el mismo valor agregado de un trabajador en Estados Unidos. En este sentido, el CPC cree que el principal desafío que enfrenta el sector empresarial es aumentar la capacidad productiva.
“Cuando uno toma esos tres frentes -condiciones básicas para competir, eficiencia de los mercados, e innovación- y simula qué sucedería si el Gobierno y las empresas hicieran la tarea de ser el mejor de América Latina en cada uno de ellos, el país pasaría de inmediato a ser el más competitivo de la región”, concluyó Córdoba Garcés.




