Millonaria condena contra la Nación por secuestro de avión en Caquetá a manos de las Farc
Se deberá indemnizar a tres exfuncionarios del Inpec, acusados de haber participado en el secuestro de la aeronave en el 2000 por parte del Frente Teófilo Forero de las Farc.

(Colprensa/Archivo)

La Sección Tercera del Consejo de Estado condenó a la Fiscalía General a pagar más de $1.000 millones por haber privado de la libertad por dos años a los exguardias del Inpec, Oswaldo Vega Villareal, Juan Diego Rojas Calderón y Camilo Alfonso Gamboa Acosta, quienes fueron acusados de supuesta complicidad de secuestro de aeronave y fuga de presos.
La Corporación Judicial con ponencia del magistrado Hernán Andrade, cuestionó que a los exfuncionarios se les hubiera investigado y encarcelado solo por haber sido los encargados de custodiar el traslado del guerrillero Arnobio Ramos integrante del frente Teófilo Forero de las Farc y autor del secuestro del avión.
“El 8 de septiembre de 2000, los referidos guardias de seguridad tuvieron como misión la de custodiar a Arnobio Ramos desde la ciudad de Bogotá hasta la ciudad de Florencia. Arnobio Ramos secuestró el avión en que se desplazaba y, como consecuencia de ello, los guardias de seguridad fueron vinculados a una investigación penal” indica la sentencia.
Agrega que “en la etapa de juicio, el juzgado único especializado de Neiva decidió absolver de todo cargo a los señores Oswaldo Vega Villareal, Juan Diego Rojas Ramírez y Camilo Alfonso Gamboa Acosta, decisión que fue confirmada por la Sala Penal del Tribunal de Distrito Judicial de Neiva, dado a que no obraban pruebas que certificaran su complicidad en el secuestro de la aeronave”.
“Así, pues, es evidente que la privación de la libertad de los demandantes configuró para ellos un verdadero daño antijurídico, toda vez que no se hallaban en la obligación legal de soportar la limitación a su libertad impuesta en razón de las decisiones adoptadas por la Fiscalía General de la Nación, mucho menos cuando dicha detención se dio en el marco de una investigación adelantada por unos delitos que nunca cometieron” precisó el fallo.
Según hechos materia de investigación el guerrillero quien iba en el vuelo 8090 del avión de Aires que cubría la ruta Bogotá-Florencia, aprovechó una escala que hizo en el aeropuerto de Neiva e hizo rehenes a la guardia del Inpec, los pasajeros y la tripulación.
“El detenido Ramos Embus acudió al baño, de donde salió esgrimiendo un arma de fuego y anunciando que él era un guerrillero detenido y que se dirigían a San Vicente del Caguán. El aeropirata luego de intimidar al dragoneante Gamboa Acosta, quien pretendió disuadirlo para que desistiera de ese hecho criminal, ingresó a la cabina y con el arma que portaba logró que el comandante del avión cambiara de rumbo y aterrizara en la población cabecera de la mal llamada zona de distensión” agrega la decisión.




