A la cárcel exrectora que dispuso su colegio para los paramilitares en Santander
Un juez la consideró un peligro para la sociedad. Armaba reinados, donde ‘feriaba’ a las estudiantes más lindas a los paramilitares, según denunciaron las víctimas.

(Colprensa/Archivo)

La decisión la tomó un juez de Garantías después de conocer los argumentos de un fiscal de la Dirección Nacional de Análisis y Contexto de la Fiscalía General de la Nación argumentando que Lucila Inés Ramírez, la exrectora del colegio Nuestra Señora del Rosario de Charalá, Santander, era un peligro para la sociedad, porque ofreció en bandeja de plata al grupo de paramilitares del Bloque Central Bolívar a decenas de niñas de su institución educativa.
A Ramírez, quien fue recluida en una cárcel de Bucaramanga, se le señala de los delitos de concierto para delinquir agravado, secuestro agravado, acceso carnal violento, esclavitud sexual, desplazamiento forzado, acto sexual abusivo y reclutamiento ilícito. No obstante, Lucila Inés, se declaró inocente y no aceptó los cargos en su contra.
Lucila Ramírez permanece en la cárcel de Bucaramanga, donde también está su esposo, a quien lo señalan de haber enterrado a un campesino en el patio del colegio Nuestra Señora del Rosario.




