Malos hábitos para la preparación de café


El agua hervida es uno de los grandes mitos que prevalecen en las casas cuando se trata de servir café. Lo recomendado es calentar el agua a temperaturas entre 90ºC y 95ºC, es decir, que solo se vean burbujas pequeñas en el fondo.

La materia prima es fundamental para obtener un café de calidad. Generalmente se consumen materias primas con granos-pasilla, y es que los cafés comerciales generalmente, por cuestiones de cantidad, deben producir más y generar rotación de mercancía, por lo que la calidad no es la mejor. Lo ideal, es comprar café premium, o especial; si tiene el "Sello Café de Antioquia", mucho mejor.

Uso excesivo del azúcar: Según los baristas, si un café es lo suficientemente bueno no necesita azúcar, y si es malo no se la merece.

El acto de recalentar el café cambia las cualidades sensoriales de la bebida; se sienten sabores más metalosos y los amargos se pronuncian más. Lo ideal es preparar el café para consumirlo de una vez.

Por conservación es recomendable comprar el café en grano y no en polvo, para moler solamente la cantidad que se vaya a consumir en el momento. Si se compra el café molido, hay que asegurarse que esté muy fresco y que se consuma en el menor tiempo posible (al abrir la bolsa, por lo menos 2 o 3 días máximo), porque técnicamente, un café después de molido, pierde en media hora casi el 80% de sus cualidades aromáticas.


El agua hervida es uno de los grandes mitos que prevalecen en las casas cuando se trata de servir café. Lo recomendado es calentar el agua a temperaturas entre 90ºC y 95ºC, es decir, que solo se vean burbujas pequeñas en el fondo.

La materia prima es fundamental para obtener un café de calidad. Generalmente se consumen materias primas con granos-pasilla, y es que los cafés comerciales generalmente, por cuestiones de cantidad, deben producir más y generar rotación de mercancía, por lo que la calidad no es la mejor. Lo ideal, es comprar café premium, o especial; si tiene el "Sello Café de Antioquia", mucho mejor.

Uso excesivo del azúcar: Según los baristas, si un café es lo suficientemente bueno no necesita azúcar, y si es malo no se la merece.

El acto de recalentar el café cambia las cualidades sensoriales de la bebida; se sienten sabores más metalosos y los amargos se pronuncian más. Lo ideal es preparar el café para consumirlo de una vez.

Por conservación es recomendable comprar el café en grano y no en polvo, para moler solamente la cantidad que se vaya a consumir en el momento. Si se compra el café molido, hay que asegurarse que esté muy fresco y que se consuma en el menor tiempo posible (al abrir la bolsa, por lo menos 2 o 3 días máximo), porque técnicamente, un café después de molido, pierde en media hora casi el 80% de sus cualidades aromáticas.




