Santos II, un año, dos fotos
Es más fácil vender un parte de guerra que un acuerdo parcial con las Farc en La Habana.
En la semana en que se cumple el primer año del segundo mandato del presidente Juan Manuel Santos han salido dos encuestas que miden su favorabilidad y la gestión del Gobierno en general. En ambas hay un denominador común: el presidente no pasa el año, lo cual era previsible en un período donde lo que ha predominado es el escepticismo de la gente por el estado de la paz y la economía
En la encuesta de CM&, realizada por el Centro Nacional de Consultoría (CNC) a finales a julio, cuando ya había iniciado la tregua de las Farc, la imagen del presidente sube del 41 al 45%, pero lejos del 55% de hace un año. En la de Ipsos para el grupo RCN y Semana, la favorabilidad es de apenas 29%, la misma de abril cuando ya estaba rota la tregua por parte de las Farc. Un segundo aspecto relevante de ambos sondeos es el desencanto por la situación económica del país, cuya nota negativa subió de 25 a 42% desde noviembre pasado en la medición de Ipsos y con nota mala, en aumento, del 21 al 28% entre agosto de 2014 y agosto de 2015. Consecuente con lo anterior, la percepción sobre el manejo del empleo deja mal parado al gobierno, aunque las cifras del Dane de junio hayan mostrado una sustancial caída
Infraestructura, educación y relaciones exteriores son las tareas que pasan el año, pero no suficientes para una opinión que apenas en un 25% cree que las cosas en el país van por buen camino
Habría varias razones para tratar de entender los resultados de estas encuestas. En el primer año de Álvaro Uribe II, su favorabilidad bordeaba el 70%, según la encuesta, y el país guardaba la esperanza de la derrota militar de la guerrilla; en el segundo año de Santos, el país es menos optimista sobre el logro de la paz –el pesimismo se mantiene en 69% según Ipsos--. En un país cansado del conflicto, la guerra es más popular que el empeño de lograr la paz. Es más fácil vender un parte de guerra que un acuerdo parcial con las Farc en La Habana
El segundo aspecto que podría reflejar la encuesta es lo económico. Hace un año, en julio, los precios del petróleo empezaron a caer y su efecto ya se siente sobre el grueso de la economía: menos ingresos por impuestos, miles de puestos de trabajo perdidos en la ciudad y el campo y un dólar por las nubes que amenaza el costo de vida
Un tercer elemento que también podrían reflejar los resultados de esa encuesta es la fragmentación del equipo ministerial que vive en constante choque . A la gente le queda la impresión que Santos gobierno con tres equipos que van en direcciones diferentes: el del vicepresidente Germán Vargas y sus ministros; el de los que pertenecen al círculo cercano del presidente y unos ministros que ni suman ni restan por su bajo perfil o por falta de recursos o de liderazgo.




