El Gobierno buscará nuevas herramientas para financiar el desarrollo urbano
Con apoyo del BID se estructurará una nueva fuente de recursos para que los municipios aporten más.


Una nueva polémica se ha abierto en el país alrededor de la financiación necesaria para dotar a las ciudades en materia de bienes esenciales como la provisión de bienes públicos. Hoy las principales fuentes de recursos de los municipios son el impuesto de industria y comercio, el predial, la sobretasa a la gasolina y las contribuciones al desarrollo inmobiliario. Según el Departamento Nacional de Planeación, entre 2002 y 2009 la inversión en infraestructura de las ciudades grandes fue de 24,5 billones de dólares (26% de la inversión total), equivalentes a 61.1 billones de pesos; las ciudades medianas destinaron 6,7 billones de dólares (el 18%), algo cercano a 15 billones de pesos; y las ciudades más pequeñas 14,9 billones (21% de la inversión total), cerca de 30 billones de pesos. Pero salvo las principales capitales departamentales, los municipios muestran bajos niveles de recaudo en sus fuentes propias y una alta dependencia de las transferencias del gobierno central. Los bajos niveles de recaudo explicarían los bajos niveles de inversión en los rubros distintos a los cubiertos con los ingresos de destinación específica. El Gobierno Nacional ha promovido la actualización de los censos catastrales como mecanismo para elevar el recaudo de los municipios, sin embargo la brecha entre avalúos comerciales y avalúos prediales sigue siendo muy amplia. Por otra parte, y de acuerdo con el Ministerio de Vivienda, las contribuciones aplicadas al desarrollo inmobiliario (plusvalía) tienen como efecto negativo encarecer el valor de la vivienda nueva, cuyo precio en los últimos años ha aumentado a un ritmo mucho mayor que el crecimiento del ingreso real de los hogares. Por tanto, el gobierno considera necesario identificar una nueva fuente de recursos que permita financiar el desarrollo urbano. El Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio quiere liderar la discusión en torno a este tema. Se plantean como posibles alternativas la reglamentación al uso del suelo suburbano, y una adecuada gestión de las plusvalías generadas por la ejecución de importantes obras de infraestructura como la cuarta generación de concesiones viales. El Ministerio anunció que trabajará con expertos del BID para la estructuración de esta nueva fuente de recursos para la financiación del desarrollo urbano en Colombia.




