El ministro de defensa conversó con la comunidad de Castilla en Medellín
(En su visita conversó con niños, tomó tinto, comió golosinas y escuchó las quejas y problemas de la comunidad.
El ministro Juan Carlos Pinzón visitó el populoso barrio Castilla, en el noroccidente de Medellín, uno de los sectores que ha sufrido fuertes embates de la violencia y hoy tiene una sensible recuperación d ela seguridad y la tranquilidad de sus habitantes.- El jefe de la defensa del país llegó con más de una hora de retraso, y en medio de un fuerte esquema de seguridad, para reconocer los avances en seguridad y reducción de la criminalidad
A las 7:40 de la noche, en esa zona de Medellín, se encontró con el alcalde Aníbal Gaviria y otros funcionarios del gabinete local
Sin embargo, para sorpresa de muchos asistentes, en los primeros minutos, el ministro fue abordado por un grupo de cinco niños. A todos les firmó un autógrafo, incluso a la única niña, le dijo que le dejaba un mensaje especial
En medio de la firmatón de autógrafos, el alcalde Gaviria no sabía qué hacer. El Alcalde miraba a todos lados, lo mismo que el general Rodolfo Palomino. Para el ministro, primero los niños
Luego ingresó al Centro de Atención Integral de la comuna 6, donde vio bailar al ritmo de Mambo a un grupo de mujeres de la tercera edad. Incluso algunas lo invitaron a la pista, pero en medio del sonrojo, les dijo que no
Más adelante, escuchó a un par de habitantes de la zona. Entre ellos, un hombre que denunciaba supuesto abuso de la policía en operativos en la zona, para lo cual, lo invitó a denunciar
Tinto y mecatosDel centro pasaron a la calle. En una tienda improvisada, se sentó a tomar un tinto con el general Rodolfo Palomino de la Policía, el general Juan Pablo Rodríguez, comandante de las Fuerzas Militares y el alcalde Gaviria
Cuando el jefe de la Defensa sacó su billetera para pagar los cuatro tintos, el general Palomino le dijo: no señor, no se preocupe, yo pago. Al final, el director de la Policía pagó 2.000 mil pesos
Descendiendo las empinadas calles del sector, el ministro Pinzón entró a una tienda. Allí se apostó sobre la barra y le pidió al tendero un par de “manzanitas”, un dulce a base de coco y de color naranja. Pues no comió una, sino dos. El alcalde Gaviria si decidió comer hasta tres y fuera de eso repartir a su gabinete
Al tendero el ministro lo cuestionó sin rodeos: “usted paga extorsión? La respuesta NO, también fue inmediata y sin ambages
Terminando su caminata nocturna, saludó a la gente de bares y discotecas del bulevar comercial de Castilla. Se despidió del alcalde Gaviria pasadas las 9:45 de la noche




