Exmilitar acepta cargos por homicidio de su hija y su suegra
Se trata de Jorge Elías Álvarez Yotagrí, quien paga una condena de 28 años de prisión por el homicidio de una mujer.
Tras aceptar los cargos que le imputó la fiscalía por el delito de doble homicidio agravado, un Juez de Control de garantías de Medellín dictó Medida de aseguramiento en centro carcelario en contra de Jorge Elías Álvarez yotagrí investigado por el homicidio de su hija Paula Natalia Álvarez de 17 años y de su suegra Rosa María Pavas de Cuervo de 66 años, ocurrido en el municipio de Caldas el pasado 18 de marzo
El hombre, un ex militar, al ingresar al Palacio de Justicia de Medellín, tuvo que ser protegido por la policía, ya que algunas personas intentaron agredirlo
Álvarez Yotagrí, quien se presentó voluntariamente a las autoridades, durante las audiencias de control de garantías se rindió ante la evidencia presentada por las autoridades y aceptó ser el autor del asesinato de abuela y nieta
Durante las diligencias judiciales que se realizaron de manera reservada por orden del juez, el procesado y su defensor se negaron a escuchar unos audios que tiene la fiacalía como parte de los elementos materiales probatorios
Ante el allanamiento a cargos del imputado, el proceso será remitido a un juez Penal del Circuito de Medellín para la respectiva sentencia
Álvarez Yotagrí, un ex soldado profesional, se encontraba detenido en la cárcel de Máxima Seguridad de Itagüí, pagando una condena de 28 años de prisión por el homicidio de una mujer en la ciudad de Sana Marta, cuando era soldado activo y se encontraba en licencia
Según las primeras indagaciones, el hombre que tenía permiso de trabajo en una granja, dentro de un procedimiento de redención de pena, aprovechó para salir del penal y cometer el doble crimen, y luego regresó al centro de reclusión
El pasado miércoles en el municipio de a Caldas las autoridades encontraron sin vida a la mujer de 67 años y se alertó sobre la desaparición de la menor de edad, cuyo cráneo fue encontrado el sábado pasado en la quebrada La Valeria, de barrio la Inmaculada, en Caldas, al sur de Medellín.




