Ébola: un año después del brote más devastador de la historia
Regresan a Cuba 150 colaboradores sanitarios que combatieron el virus durante 5 meses en países de África Occidental

Hace exactamente un año el Gobierno de Guinea alertó a la comunidad internacional de la existencia de un alarmante número de casos ébola en el sureste del país. Su aviso fue el prólogo de una epidemia que hasta el día de hoy ha cobrado más de 10.000 vidas humanas. A finales de 2013 un niño de dos años que jugó con murciélagos murió en un pueblo de Guinea. Nadie sospechó entonces la epidemia de ébola más mortífera de la historia comenzaba a desatarse
El 23 de marzo, el Ministerio de Salud guineano informó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) que había detectado 80 contagios de ébola, 59 de ellos con resultado de muerte. Para abril, Guinea, Liberia y Sierra Leona compartían una enfermedad llegada a sus porosas fronteras y expandida con la ayuda de sus débiles sistemas sanitarios. Médicos Sin Fronteras (MSF) fue la primera organización en alertar que África Occidental, que nunca había conocido el ébola, se enfrentaba a una "epidemia sin precedentes"
Con una tasa de mortalidad del 90 % y sin tratamiento ni vacuna conocida, las muertes se multiplicaron de forma exponencial durante los primeros meses de este nuevo brote. Con más de 300 muertos, a finales de junio MSF dijo que la epidemia estaba "fuera de control". Para agosto era ya 1.000 los fallecidos
El brote puso en cuarentena la vida en África Occidental: se cerraron escuelas y fronteras; se aislaron poblaciones enteras; se precintaron edificios; se prohibieron festividades, velatorios y costumbres ancestrales. Margaret Chan, a directora de la OMS, se rindió entonces ante la realidad: "Este brote avanza más rápido que nuestros esfuerzos para controlarlo"
Actualmente, el virus solo resiste en Guinea, Liberia y Sierra Leona, que en los últimos meses han conocido una caída drástica de los contagios. Pese a que los tres podrían vencer al virus en los próximos meses, a finales de este año la epidemia les habrá costado 32.000 millones de dólares y hará entrar en recesión a Liberia y Guinea, según el Banco Mundial
Fue necesario un puñado de casos de contagios internacionales para que al mundo le volviera a preocupar África. Fue necesaria una enfermedad para recordar lo importantes que son todos los seres humanos.



