La historia de sangre detrás de una de las fincas de Pretelt
Gustavo Gallón en su columna de El Espectador escribió la historia del despojo de paramilitares de "No hay como Dios".
La venta que el 8 de febrero de 2000 hizo el paramilitar Evelio Enrique Díaz Yáñez, alias El Burro, de la finca ‘No hay como Dios’ a Martha Ligia Patrón, esposa del magistrado Jorge Pretelt, fue uno de los últimos actos de violencia de la gente de Salvatore Mancuso contra los verdaderos dueño de ese predio de 66 hectáreas en Urabá
Gustavo Gallón, fundador de la Comisión Colombiana de Juristas, en su columna de El Espectador, relató la historia de sangre detrás de ese predio, que como lo reveló Caracol Radio hace parte de la finca La Corona, de propiedad de Pretelt, en la que también fueron englobados otros dos predios despojados por paramilitares a campesinos a quienes el Incora había adjudicado baldíos en Urabá



