No fue un perdón sincero: madre de víctima de falso positivo
Para Martha Díaz no es cierto que el Ejército esté avergonzado de que a su hijo lo hayan hecho pasar por guerrillero.


El 28 de marzo de 2006 Douglas Tavera Díaz, de 27 años, desapareció de los alrededores del parque Universal, en el centro de Barranquilla, donde solía pasar los días jugando con sus amigos
Dos años después, el 8 de junio de 2008 a las 9 de la mañana un investigador del CTI de la unidad de desaparecidos llamó a Martha Díaz para avisarle que su hijo había sido identificado como uno de los guerrilleros del frente 59 de las Farc que había muerto en combates con tropas del batallón La Popa, el 2 de abril de 2006, es decir 4 días después de haber desaparecido
El cuerpo del joven fue enterrado en el cementerio de San Juan del César, en La Guajira. Hacía parte de una pila de N.N.
Hasta allí llegó Marta dos días después, pero cuando le entregaron los restos su corazón de madre le dijo que no eran los de Douglas y se negó a trasladarlos a Barranquilla
Fueron dos años de pelea contra la negativa de todas las instituciones hasta que con una tutela logró que un juez diera la orden de practicar una prueba de ADN a todos los cuerpos que estaban como N.N. en el cementerio de San Juan del César. Finalmente el 11 de septiembre de 2010 en una sencilla ceremonia, junto con otras madres de víctimas de falsos positivos, recibió los restos de su hijo Douglas
Por la muerte de este joven 20 militares fueron llamados a juicio. 6 de ellos se acogieron a sentencia anticipada y fueron condenados a 24 años, otros 3 no aceptaron los cargos y fueron condenados a 35 años y el próximo 12 de febrero será el juicio de los otros 11
Por este caso un juzgado administrativo de Riohacha le ordenó al Ejército pedir perdón a la familia Tavera Díaz. La ceremonia tuvo lugar en el auditorio de la plaza de La Paz. Hasta allí llegaron un general, el Defensor del Pueblo, delegados de la Procuraduría, la alcaldía y la personería. La familia se quedó esperando a un representante de la Unidad de Víctimas
Cuando el comandante de la Segunda Brigada, general Carlos Moreno Ojeda, se acercó a Martha Díaz para presentar las disculpas, la adolorida madre dijo que no las aceptaba porque no eran sinceras, sino producto de una orden judicial
“Los responsables no pidieron perdón y por eso no las acepté”, le dijo a Caracol radio Martha Díaz.




