Una cruda realidad
Para Colombia, el problema del petróleo pareciera no resolverlo un repunte de los precios.


En Bogotá se puede comprar gasolina por debajo de los 8 mil pesos el galón, mientras que la más cara puede llegar a bordear los 8.600, en estaciones del Norte, pero en Miami el mismo galón hoy no pasa de los 4.600 pesos
Si la comparación es válida o no por lo aparentemente simplista, es un asunto de debate entre políticos y expertos que ven el tema desde ópticas diferentes: los primeros dicen que la gente no debe pagar los malos manejos de la política de hidrocarburos; los segundos reclaman la necesidad de pagar la deuda con el fondo de estabilización que se ha desfinanciado cuando se ha tenido que pagar petróleo por encima de 100 dólares
El debate de Hora 20 de Caracol Radio del pasado viernes se ocupó de la realidad de los precios del petróleo y sus implicaciones. El tema es tan complejo como las teorías de los agujeros negros del científico Hawkins, pero no por ello debería ser un asunto de extraterrestres por las consecuencias internas que se ya empiezan a verse a raíz de la caída de precios del crudo
Una de las primeras conclusiones es que no es claro cuánto tiempo durará el declive ni hay seguridad de que vuelva a estar por encima de 100 dólares. Las últimas seis crisis han mostrado que en promedio duran 227 días, y esta, con niveles de hasta 45 dólares el barril, apenas va en 153, según datos del presidente de Pacific Rubiales
Las esperanzas están puestas en que pase el furor de la extracción de esquistos (shale oil) en EE.UU. debido a factores de rentabilidad, a la misma recuperación económica de EE.UU. y a un efecto de las medidas económicas en Europa para alentar la demanda. Pero el problema para Colombia pareciera no resolverlo el repunte de los precios. “Más que la caída del precio me preocupan las caídas de las reservas que solo alcanzarán para 6.6 años y para ello hay que encontrar otro Caño Limón u otro Cusiana”, dijo el exministro Amilkar Acosta en el programa, con lo cual estuvieron de acuerdo el resto de los panelistas
Esta crisis del petróleo estaría causando desde ya más de un efecto de corto plazo en el país, lo cual será más evidente en 2016: menos ingresos por impuestos, menos regalías para las regiones, menos transferencias locales para salud y educación, así como problemas sociales en municipios que viven del petróleo. Y a mediano plazo, una amenaza de volver a ser importadores si no hay un giro profundo en la política de exploración y en las estrategias empresariales de Ecopetrol.




