Lena Dunham detesta las escenas de sexo poco realistas
La actriz se deprime cada vez que ve una escena de pasión con cuerpos aceitosos que no reflejan en absoluto la realidad.
La propia intérprete no ha tenido nunca reparo en desnudarse delante de las cámaras, una situación en la que se siente completamente cómoda pese a ser consciente de que proporciona más material a sus detractores para criticar su físico, tal y como ya le sucedía durante sus años de instituto
"Durante mi adolescencia crecí en Nueva York y tenía una percepción de mi propia imagen muy confusa. Mi instituto estaba plagado de desórdenes alimenticios. Nuestra idea de una chica gorda era yo. Engordé 15 kilos de repente... Pasé de ser una niña delgada a una adolescente regordita, así que empecé a pensar en formas para reconquistar mi cuerpo. Llegué a meterme en problemas durante una obra de teatro por tocarme demasiado la barriga. Mi profesor me dijo que distraía la atención de la protagonista y que eso demostraba la extraña relación que mantenía con mi cuerpo. Una parte de mí deseaba que todo el mundo se riera conmigo en aquel momento, pero parte de ello se debía a que no quería que nadie más se riera el primero", concluyó.




