La primera vez…

Piense que es la única relación sexual que no puede, ni debe, ser opacada o ensombrecida por otras.

Sobre nuestra primera vez hay una gran cantidad de desinformaciones que, en todos los casos, son producto de la angustia con la que nuestros ascendientes intentaron controlar la actividad sexual de sus hijos y por ello está tan ligada a la virginidad; sobre la que hablaremos más adelante

 Al hombre rara vez se le anticipa que le va a doler o que le puede pasar algo desagradable mientras que para un buen número de mujeres resulta de cierta expectativa y de temor anticipado el cómo será esa primera vez

 Se transmite la información de que la primera penetración es dolorosa y de mucho sangrado por cuanto se rompe el himen y la vagina no está entrenada aún para recibir a un pene erecto y tumescente

 Es cierto que hay que romper el himen pero ello no implica que tenga que doler. No es cierto que la vagina no esté madurada para recibir un pene erecto, pues solo es necesario que haya la preparación normal que aparece con la excitación

 Con base en esto, nuestra propuesta tiene que ver más con la importancia emocional y sentimental que tiene esa primera vez antes que con la importancia fisiológica

 Pensamos que uno se acuerda solamente de ciertas relaciones sexuales que haya podido tener en la vida: 1.     de la última, que pronto será la penúltima y luego la antepenúltima y pronto se nos olvidará reemplazada por la más reciente

2.     de las espectaculares, que recordaremos toda la vida por el sitio, la situación, la persona, la osadía, la sensación, el orgasmo, el romance, etc

3.     de las aterradoras, que recordaremos a disgusto toda la vida por cuanto fueron frustrantes, humillantes, desagradables, etc. y, con toda seguridad4.     de la primera, porque marcó nuestra iniciación

 Pero esta primera puede a su vez ser parte de cualquiera de las otras tres: puede ser la última –nunca más tuvo otra- puede ser del grupo de las espectaculares o pudo ser un desastre

 Siendo tan importante debemos darle un tratamiento especial y planearla para que salga muy bien y que ella marque un hito en nuestra vida sexual y que la recordemos con particular orgullo y satisfacción

 Nuestra primera vez debe contar con  tiempo y oportunidad. Ni que decir sobre que la primera vez debe ser con alguien que se lo merezca y de quien podamos guardar un grato recuerdo antes que con quien nos hubiéramos cruzado azarosamente en la vida y quien no representó más que esa circunstancia

 Oportunidad en el sentido de que no sea tan espontánea como uno quisiera sino planeada. Hemos sugerido que la vida sexual debe ser responsable y ello implica anticipación. Cuando una pareja decide que quiere vivir su vida sexual no necesariamente tiene que lanzarse de inmediato al coito sino anticipar el momento y regodearse con ello mientras cubre los riesgos: determine el mejor método de prevención de embarazos, asegúrese de que su pareja sea tan sana como usted mismo(a) e identifique un buen momento y lugar para disfrutarla

 Tiempo en el sentido de que una pareja que ha de vivir por primera vez su relación sexual –incluso para quienes no son vírgenes pero entre ellos es su primera vez- cuente con unas horas sin interrupciones y con la privacía e intimidad que les permita disfrutarla lentamente y paso a paso

 Deje los “quickies” para los impulsivos e irresponsables o para quienes ya se conocen sexualmente y pueden disfrutar de este tipo de encuentros; es decir, ustedes dentro de un tiempo. Una primera relación sexual sin tiempo ni oportunidad está condenada al fracaso. Es muy raro que en una primera relación sexual las mujeres experimenten placer orgásmico a menos que cuenten con la oportunidad de un buen preludio, de una buena estimulación, de tiempo para menguar la ansiedad y sin la preocupación o los sobresaltos por las posibles interrupciones

  Guarde un buen recuerdo de su primera vez. Permítase el gusto de recordar con orgullo quién fue su pareja esa primera vez. Permítase el gusto de recordar el cómo, el dónde, el cuándo de esa primera vez

 Anticípela

Planéela

Disfrútela

Merézcasela… 

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