Las peleas van a continuar en el Congreso: analistas
Diferentes académicos consultados por Caracol explicaron que se corre el riesgo de frenar la agenda legislativa.
Al preguntarles por los escenarios de discusión personal e ideológica de los primeros días del Congreso que se han presentado entre el uribismo, el santismo, el Polo y la Alianza Verde coincidieron en que era de esperarse ese nivel de pugnacidad que sin duda hará muy atractivos y profundos los debates de ahora en adelante
Ariel Ávila, de la Fundación Paz y Reconciliación, explica que “este es el estilo de Congreso que existe en todos los países del mundo, donde existen agudas diferencias ideológicas y donde no existe el unanimismo ni la aplanadora del Gobierno para pasar reformas y leyes”. Sin embargo advierte que los debates políticos podrían afectar el desarrollo de los debates legislativos y en eso el Gobierno y su bancada deben ser cuidadosos para no entorpecer el trámite de los proyectos
Mónica Pachón, de Congreso Visible, señala que si bien José David Name es un presidente del Congreso sin experiencia su labor se tiene que enfocar en permitir que se hagan todos los debates pero que el Senado no se enfrasque en el mismo tema. Recomendó que a la hora de elaborar el orden del día o dar la palabra se vaya direccionando la discusión hacia los temas fundamentales y coincidió en que las discusiones y peleas son naturales y en que se agudizarán con el paso del tiempo
Armando Novoa, de Plural, dijo que si bien esos debates sobre paramilitarismo y Farc política y los cara a cara entre el Polo y el uribismo son positivos para conocer la verdad del país, el Congreso y los partidos tienen que saber que no son suficientes y que lo que está en juego en el fondo es el escenario legal de la paz y el post conflicto que tendrá que hacerse camino en el Senado y la Cámara
Alejandra Barrios, de la Misión de Observación Electoral, opinó al respecto que esas grandes diferencias políticas sin son aplicadas al debate de las leyes y las reformas, resultaran muy positivas para el país, dado que se acaban el pupitrazo y la aplanadora legislativa de la bancada del Gobierno
Advirtió también que aunque era previsible el nivel de discusión no hay que permitir que se vaya a los extremos o que cope por completo la agenda del Senado de la República.




