​Hace 3 años Cartagena no cuenta con curadores en propiedad
Se espera entonces que los jueces le den vía libre al concurso de méritos.
Los concejales de Cartagena criticaron la falta de disposición del ejecutivo para nombrar en propiedad los nuevos curadores urbanos de la ciudad después de 30 meses en los que la administración tiene unos funcionarios en provisionalidad
El concejal César Pión González, señaló que en Cartagena el papel de las curadurías urbanas se realiza de manera irresponsable, porque todo el mundo construye sin tener en cuenta el Plan de Ordenamiento Territorial
El 8 de agosto de 2011, la entonces alcaldesa Judith Pinedo Flórez, expidió un acto administrativo donde ordenaba la realización de un proceso para escoger a los nuevos encargados de expedir las licencias urbanísticas en esta capital, pero a la fecha está estancado el proceso
Luego sería en los mandatos de Bruce Mc Máster, y Campo Elías Terán (Q.E.P.D), donde se realizarían nuevamente los procesos; pero dos acciones judiciales interpuestas por los aspirantes, frenarían cualquier elección
De igual forma, pidieron ser exigentes a la hora de los nombramientos, porque los curadores urbanos son particulares con funciones públicas, y todos los errores al momento de otorgar permisos de construcción, tienen que ser atendidos por el gobierno local
Según el secretario General del distrito, Carlos Coronado Yances, actualmente él es quien lidera el tema, y señaló que se encuentra a la espera de que sea fallado un recurso de reposición instaurado por un concursante, para poder finalizar un trámite que inició hace casi tres años
“Es un tema preocupante porque parte del desarrollo de las ciudades es con la infraestructura. Los curadores se amparan en las normas distritales para expedir las licencias. Esto deja un vacío y hace que la ley se interprete a su manera, incentivando posibles actos de corrupción. Por eso Cartagena es una ‘regadera’ en su desarrollo urbano”, expresó el Primer Vicepresidente del Concejo. Se espera entonces que los jueces le den vía libre al concurso de méritos, y que el ejecutivo de celeridad a su gestión, tal como lo exigió el órgano coadministrador.




