La obsesión del hacker Andrés Sepúlveda por la Policía
En repetidas ocasiones, como consta en informes reservados, trató de acceder a oficinas e información de la Policía Nal.


Los registros de la Dirección de Inteligencia de la Policía Nacional (DIPOL) registran el contacto del hacker Andrés Fernando Sepúlveda Ardila con la entidad el 20 de septiembre de 2013. Él contacto, según consta en documentos reservados e inalterables del sistema interno de seguridad de DIPOL, se hizo ese día a través del contacto hecho con un intendente de apellido Portilla, quien se reunió con él en los alrededores de la gobernación de Cundinamarca
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Dicho contacto es uno de tantos que continuamente la institución hace con personas que pueden ofrecer información sobre hechos al margen de la ley. El intendente Portilla reportó que la reunión se hacía con un asesor de imagen y seguridad informática que aseguraba haber prestado sus servicios en entidades públicas y privadas (de manera no formal)
INFORMACIÓN SOBRE LAS FARC Sepúlveda le aseguró al intendente Portilla que había realizado búsquedas selectivas de personas en la red, suministrando información a la SIJIN y al Ejército, sobre integrantes de organizaciones al margen de la ley, a través de la utilización de perfiles falsos. Ese día, Sepúlveda dijo tener información relacionada con estructuras de las FARC que operan en el sur del país y que buena parte de esos datos los había obtenido de un militar de alto rango cuyo nombre no mencionó, pero del que dijo trabajaba en Putumayo
Al intendente le confirmó tener muchos datos obtenidos de una fuente humana identificada como Luz Elena, que tendría participación en la entrega de uniformes de uso privativo de las Fuerzas Armadas y armas que iban a ser entregados en Cartagena del Chairá (Caquetá) a la guerrilla. Sepúlveda comentó que esa fuente daría la información a cambio de una ayuda económica que necesitaba para la manutención de una hija de nueve años
Aparte de eso, Sepúlveda se comprometió a dar datos precisos de amenazas a transportadores del sector de hidrocarburos que pagaban a través de un intermediario que se quedaba con el producido de la extorsión y no lo entregaba al frente 48 de las FARC, que opera en Putumayo
NUNCA ESTUVO EN LA DIPOL Sepúlveda, que jamás entró a las instalaciones de la DIPOL, fue objeto de un cuidadoso proceso de evaluación que concluyó que él se trataba de lo que en inteligencia se conoce como fuente dual, es decir, poco confiable por moverse en varios terrenos (parte de la información ofrecida ya había sido presentada en otras agencias de seguridad del Estado). Literalmente, el informe de inteligencia de la Policía sobre Sepúlveda, asegura que “se evidencia conductas de manipulación, ocultamiento o engaño durante el desarrollo de la entrevista por parte del entrevistado”
El documento de DIPOL, que es imposible de alterar en los sistemas de seguridad de la dirección, y al cual tuvo acceso Caracol Radio, confirma que la Policía encontró carente de veracidad los datos supuestamente ofrecidos por la fuente humana (Luz Elena) y que lo presentado por Sepúlveda era de carácter muy general y de conocimiento público (a través de redes sociales y páginas web)
Partiendo de esas consideraciones, Sepúlveda fue rechazado como fuente confiable de inteligencia y cesó todo contacto con él. La DIPOL, además, revisó de cabo a rabo un documento presentado por Sepúlveda y publicado por el diario El Tiempo como secreto. No menos de cuarenta inconsistencias se encontraron en dicho documento (sobre paro agrario y marcha indígena), y se concluyó, como ya reconoció el periódico, que era falso y, seguramente, elaborado por el hacker con una intención no del todo clara
De igual manera, se evalúa una información publicada por El Espectador, cuya fuente es el español Rafael Revert, en el sentido de que Sepúlveda habría pagado a “Antonio” y el “Lobo”, ambos de la DIPOL. Estos datos se tienen por poco confiables, pues esos nombres corresponderían a personas que están en las áreas operativas y no de inteligencia, con lo que la Fiscalía tendría que evaluar si, ante tantas inconsistencias, la información es confiable y el hacker, en cambio de colaborar, estaría suministrando material no confiable o adulterado. En tal caso, perdería muchos de los beneficios a los que aspira
EL HACKER EN LA METROPOLITANA DE BOGOTÁ La obsesión de hacker Andrés Sepúlveda por penetrar a la Policía, habría tenido antecedentes que datan de mucho tiempo antes de su contacto con inteligencia. Entre el 4 de febrero y el 18 de junio de 2013 registró al menos diez ingresos en la oficina de comunicaciones estratégicas de la Policía Metropolitana de Bogotá, presumiblemente a través de la oficina de Telemática
Se trata de desarrollos de la cita que el exviceministro de defensa Rafael Guarín pidió al entonces comandante de la Metropolitana, Luis Eduardo Martínez, en febrero de 2013. La oficina del general no presenta registros de Sepúlveda porque la cita era con Guarín, quien lo presentó justo en ese momento como un experto en seguridad informática
El general Martínez lo condujo al área de Telemática y nunca más tuvo contacto con quien conoció ese día de la mano de Guarín
Nuevamente Sepúlveda intentó conseguir datos a través de un patrullero de nombre Jorge Figueroa, a quien ofreció 50 millones de pesos a cambio de información sobre el Bloque Oriental de las Farc. El patrullero puso en conocimiento de sus superiores la situación y se determinó impedir todo tipo de acceso de Sepúlveda a la SIJIN
La Policía tiene un completo registro de los numerosos, e infructuosos, intentos del hacker Sepúlveda de prestar sus servicios en la SIJIN, la DIPOL y la Policía Metropolitana de Bogotá, y continúa evaluando las actuaciones de una persona que, en todos los registros formales, demostró no ser confiable en tanto fuente informativa para labores de inteligencia




