Gabo será una parte esencial del alma colombiana: Andrés Pastrana
El expresidente habló sobre viejas anécdotas con el Nobel colombiano

Gabo será una parte esencial del alma colombiana: Andrés Pastrana
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Andrés Pastrana afirma que Gabriel García Márquez “siempre será una parte esencial del alma colombiana”, pues fue alguien que siempre retó lo que es Colombia como país y como cultura. Además resaltó que el escritor tenía dos grandes obsesiones, la educación y la paz, temas por los que siempre trabajó
Para Pastrana no sólo está de luto la literatura colombiana sino la universal ya que con sus textos logró llegar a diferentes culturas y convertirse en un gran ícono
La relación de Pastrana con el nobel comenzó cuando su padre, Misael Pastrana, era presidente y le presentaron a Gabo como una joven promesa del periodismo y la literatura y se fueron junto a él a las Islas del Rosario en donde cuenta que jugaban Scrabble y guarda esta experiencia como una de las más memorables pues “jugaba a construir palabras con un Nobel de Literatura”, señala el exmandatario
Pastrana también estuvo junto a García Márquez el día que conoció que estaba enfermo y recuerda que fue un día muy triste, pero ese día también recibió el libreto de “El Coronel no tiene quien le escriba” y su ánimo mejoró
El escritor corrigió el discurso de posesión de Pastrana y de ahí salió una de las frases que el expresidente más recuerda que fue “el paciente Dios de los colombianos”, haciendo referencia a los problemas que aquejan a este país
Pastrana recordó otra anécdota en la casa de Fidel Castro en Cuba con varias personas de la delegación colombiana en la que el periodista Alberto Casas no dejaba hablar a Castro y este le reclamó. Casas le respondió que decían que él había estudiado con los jesuitas pero no le creía, por lo que lo retó a cantar el himno de San Ignacio de Loyola y comenzaron a cantar juntos
Durante este momento García Márquez pedía una grabadora para registrar el momento, pues siempre le dijo a su amigo que no era cubano ya que “un cubano que no canta y que no baile no es cubano”, decía el escritor
El expresidente también recordó cuando una maestra en las Islas del Rosario le pidió que le firmara su copia de “Cien años de soledad”, un libro que tenía subrayado y desgastado, y el escritor conmovido y con lágrimas en los ojos le escribió “el día que la luz llegó a la isla”.




