“Aquí el problema no es Maduro, es el hambre”: manifestantes
Juan Fraile acompaña la ruta del papel y ha vivido en carne propia, en Maracaibo, los problemas de escasez.


Las colas son interminables para lograr un kilo de café o unos cuantos gramos de pollo, no hay mayonesa ni mantequilla, ya empiezan a haber recortes de agua, los centros comerciales tienen las escalera eléctricas apagadas y los baños cerrados; en los hoteles las piscinas están vacías y no hay baterías para los controles remotos de los televisores, en Venezuela solo hay gasolina e inconformismo
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“No tengo arroz, no tengo pollo, en Venezuela ya no se consigue un coño… No hay harina, no hay café, en Venezuela lo que hay es escasez”, gritan al unísono cientos de mujeres que marchan a diario en las calles de Maracaibo
María hace dos semanas no consigue leche y se ha visto obligada a comprársela a los “Bachaqueros”, personas dedicadas al mercado negro de alimentos que reciben su nombre de una hormiga a la que le dicen “bachaquera” y es reconocida por su constante traslado de alimento de un lugar a otro
Adquirir cualquier suministro de esta forma eleva exponencialmente el precio del mismo, dependiendo de la necesidad que haya o de la cantidad que se mueva en el mercado
“He comprado leche a 250 bolos, cuando el precio regulado es de 30 por litro, es un abuso, pero si los chamos necesitan leche, hay que comprarla”, señala
Ni hablar de las colas que pueden demorar hasta 18 horas para conseguir un turno y poder entrar al supermercado a ver anaqueles vacíos
Los medicamentos se convirtieron en un tesoro difícil de encontrar
“Me canse de recoger dinero para enterrar a los chamitos que se mueren de gripa y de fiebre por falta de medicina, se están muriendo como perros” asegura Marleny, una mujer activista del Estado Falcón que relata como un amigo de ella, militar, integrante de la Guardia Nacional Bolivariana, tiene que servir al Gobierno y al tiempo ver agonizar a su hija por cuenta de la falta de medicamentos para combatir el cáncer
Quienes marchan en las calles aseguran que el conflicto va más allá de la oposición y el oficialismo y señalan que vienen tiempos difíciles, “porque el pueblo con hambre, sea opositor o madurista, tendrá que salir a protestar y a buscar comida para los suyos”.




