Navidad a punta de chicharrón en Medellín
En la Navidad paisa, el cerdo es el rey.


Tal vez nadie más arraigado a las tradiciones que un paisa. En Navidad esas tradiciones comprenden reunión familiar con regalos, la búsqueda del Niño Dios, la novena en familia y el disfrute de la gastronomía propia de estas épocas
Que no falten los buñuelos y la natilla. Que haya pasabocas. Pero un plato sigue mandando la parada: el cerdo que sigue siendo el rey de la mesa a pesar de las restricciones que prohíben las denominadas "marranadas" en espacios públicos
En Antioquia son varias las características de la Navidad: es una mezcla de reunión familiar, gastronomía propia de la época y música parrandera, mejorada con algunos aguardienticos y lamentablemente empañada con la quema de pólvora, una práctica peligrosa que ha sido imposible de erradicar a pesar de las campañas que, por todos los medios, han puesto en marcha las autoridades desde hace varios años
A diferencia de la fiesta de Año Nuevo, más de amigos y de clubes o sitios públicos de reunión, en la Navidad el paisa hace hasta lo imposible para estar en su casa y con los suyos. Por tierra, mar o aire, se desplaza cientos o miles de kilómetros para llegar al hogar, cargado con "un bulto" de regalos para mamá, hermanos, hijos y sobrinos
Y ya en casa, la fiesta se constituye en un tratado de gastronomía paisa y de música decembrina, llena de picardía, y que ha tenido en Antioquia una fuente inagotable de talentos
Vamos con la gastronomía. Ya decíamos que no hay "marranadas" pero no por eso merma el consumo. El cerdo sigue siendo el rey de la fiesta y de la mesa. Así lo asegura un experto en el folclor paisa, Guillermo Díez: "A pesar de algunos cambios en los hábitos alimenticios y a las prohibiciones de matar el marrano en plena reunión, el cerdo es el rey de las fiestas navideñas. El chicharrón y la morcilla son formas obligadas de consumo. Otros, los más sofisticadas, prefieren el lomo y el pernil. Pero todos gozan con la carne de cerdo en la noche de navidad"
Infaltables los buñuelos y la natilla. Lo ideal es hacerlos entre todos, en especial la natilla que requiere la participación de un montón de voluntarios para revolverla y lograr el punto
En algunas clases sociales, las más altas, se han ido metiendo productos de otras culturas como el pavo, pero la verdad es que no es, de ninguna manera una costumbre general, y más bien se puede hablar de comidas algo exóticas
Tampoco pueden faltar unos traguitos para animar el espíritu y para "bajar la comida". En Antioquia no se puede hablar de un bajativo sofisticado sino del consumo del típico aguardiente. Los más sanos se toman unas cervezas y en especial las generaciones jóvenes han incorporado el vino para brindar por una Navidad en paz
En el marco de la fiesta se ponen en práctica todas las tradiciones: una, que jamás pasa de moda es la de esconder el Niño Dios con uno o varios billetes. Quién lo encuentra, devuelve el Niño y se embolsilla el dinero
Ya en la noche, llega la hora de rezar la Novena. La última, correspondiente al Nacimiento de Jesús, con la cual concluye más de una semana de reuniones en diversas casas familiares alrededor del pesebre
Tan pronto termina la Novena, sigue la fiesta. Es hora del baile con una mezcla entre los ritmos tropicales y la música tradicional parrandera que ha tenido, desde siempre, en Antioquia destacados exponentes como Guillermo Buitrago, Octavio Mesa y Gildardo Montoya
A esa hora, ya tardecito, los niños ya están conciliando el sueño a la espera de los traídos del Niño Dios que van a lucir el 25 desde bien temprano. Es el espectáculo de las bicicletas, los patines, las muñecas y en esta época, de la tecnología con chicos que estrenan tabletas y computadores
El 25 es festivo y por lo tanto, propio del "desenguayabe", con un buen sancocho en leña, unas cervecitas y las charlas que sirven para rememorar lo ocurrido en la celebración de la Navidad
Vendrá luego la preparación de la fiesta del Año Nuevo. Será una nueva oportunidad para reunirnos con familiares y amigos pero, eso sí, con otras costumbres, tradiciones y agüeros, especiales para recibir el 2014.




