De Pablo Escobar a Los Urabeños
Caracol Radio habló con el director de la Corporación para la Paz y el Desarrollo Social, Luis Fernando Quijano.

Para el analista de los hechos criminales en Medellín y Antioquia, y director de la Corporación para la Paz y el Desarrollo Social, CORPADES, Luis Fernando Quijano, la muerte de Pablo Escobar llevó a que el cartel de Medellín se reorganizara en bandas, similares a juntas directivas o grupúsculos, que hoy dirigen la diversidad del negocio a través de élites pero con menos visibilidad y desparpajo
Según Quijano, uno de los ejes eslabones de esa reorganización es la banda La Oficina, en la cual han figurado reconocidos delincuentes como alias Mateo, alias Colorete, Fredy Colas, o alias Carlos Pesebre hoy capturado. Sin embargo, esa banda La Oficina en realidad es una fachada de quienes gobiernan el mundo de la ilegalidad, que se han amparado en el renombre adquirido para ejercer control sobre los demás combos delincuenciales
En la disputa por el negocio del narcotráfico aparecen los Urabeños, cuyo principal cabecilla sería alias Otoniel, pero, según el director de Corpades, en realidad detrás de él estarían los verdaderos jefes, menos reconocidos
"Estos son clanes mafiosos, organizaciones que tienen representación en una junta directiva, pero de ahí a que se diga que un solo hombre está gobernando la ciudad de Medellín no es cierto" expresó el director de la Corporación para la Paz y el Desarrollo Social”, CORPADES, Fernando Quijano
El investigador social es además uno de los hombres más amenazados por estas bandas criminales que han puesto un millonario precio por su cabeza
Pese a estas amenazas, ha seguido investigando estos hechos y con base en sus informaciones insistió en que tanto la Oficina, -a la que ya no llama de Envigado, sino del Valle de Aburrá-, como los Urabeños son bandas vigentes, con mucho poder, y con gran capacidad de relevo y operatividad
“En la medida en que van capturando a sus cabecillas, siempre aparece otro en el escenario que lo reemplace y en ese estado de cosas el negocio del tráfico de droga y la criminalidad es muy difícil que desaparezca”, dijo el señor Quijano
Frente al llamado pacto de fusiles, dispuesto entre ambas bandas delincuenciales, el director ejecutivo de Corpades, Luis Fernando Quijano, consideró que ello comprueba “que no existe una sola figura que tenga el dominio de la ciudad, sino que surgió del afán de distribuirse por sectores el control del microtráfico y las ganancias de las extorsiones”.



