Los contenidos que su hijo no debería ver en internet
Este 5 de febrero se celebra el Día de la Internet Segura, por eso no está de más recordar la responsabilidad que los padres tienen en la red con sus hijos menores de edad.


La libertad que siempre ha ofrecido la internet tiene como contrapartida la presencia y proliferación de contenidos muy consumidos por los adultos pero que, por otra parte, no están recomendados o son peligrosos y nocivos para los más pequeños. En muchos de estos casos, basta con navegar pocos minutos para dar con ellos, por lo que educar y tomar medidas como la instalación de un control parental son vitales. He aquí varios ejemplos que sus hijos deberían evitar
Videoclips para adultos: Evidentemente, no todos, pero sí algunos, más desde que la industria musical ha evolucionado y a veces un vídeo es más importante que la propia canción. En este sentido, hay ocasiones en los que el montaje no es para todos los públicos y las imágenes vienen algunas de ellas subidas de tono. Es el caso, por ejemplo, de S&M, del antepenúltimo disco de Rihanna. El vídeo está catalogado para mayores de 18 años y, por ejemplo, para verlo en Youtube hay que iniciar sesión con una cuenta, pero es muy sencillo para un menor encontrarlo en cualquier punto de la red, este y muchos otros
Imágenes de videojuegos violentos: Al igual que ocurre con los videoclips, la red está cargada de imágenes y trailers de videojuegos no recomendados para menores. En este sentido, la legislación obliga a avisar al internauta de la presencia de este tipo de escenas antes de comenzar el mismo, pero el contenido apenas ofrece restricciones. Trailers de películas para mayores de edad: La mayoría de estos sitios trabajan bajo la premisa de que los filmes son recomendados y no prohibidos, por lo que la decisión queda de mano de los padres y el acceso a los trailers es aún más sencillo para un menor, más aún cuando se reproducen e incluso publicitan en numerosos portales. Apología de la anorexia y la bulimia: Basta con hacer una pequeña búsqueda en Internet para encontrarse con numerosas páginas y foros que, por ejemplo, ofrecen consejos a los menores sobre cómo hacer prácticas que promueven estas enfermedades. Pornografía: Otro de los contenidos que más proliferan, en la medida en que es uno de los más consumidos por los adultos, sino el que más. En este caso, muchos portales obligan al usuario a introducir su fecha de nacimiento para controlar al usuario, pero al menor le resulta muy fácil mentir. Queda la opción de instalar un control parental sobre el navegador, siempre y cuando el menor no tenga más conocimientos informáticos incluso que el padre, aspecto que, por otra parte, es bastante común, hoy en día
Venta de drogas: Debido al alto consumo que existe mundialmente de todo tipo de sustancias, basta con hacer una pequeña búsqueda para encontrar enlaces de contacto a puntos de venta de droga, algunos de ellos en busca precisamente de menores. Es, probablemente, uno de los agujeros más vulnerables de la red
Prostitución: Aunque no se publicita como tal, esta actividad es otra de la que más puntos de contacto ofrece en la red, disfrazada, eso sí, de otro tipo de nomenclaturas, al igual que ocurre con los anuncios que aparecen, por ejemplo, en determinados diarios de papel de tirada nacional
Apología del racismo y la homofobia: Aunque también hay mucho contenido de este tipo en la red, lo cierto es que en este caso la Policía lo tiene mucho más controlado y vigila todos los pasos de organizaciones que vulneran los derechos humanos, de ahí que dejan rastro con dificultad. Dicho esto, siempre hay resquicios que, en caso de curiosidad y conocimientos del menor, pueden ser aprovechados, pero ya no de manera accidental
Venta de armas: Al igual que ocurre con el caso anterior, este tema está más vigilado pero, desde la clandestinidad, un menor puede acceder sin mucha dificultad a foros y enlaces clandestinos de intercambios de armas, la mayoría desde el extranjero
Anabolizantes: En busca de un cuerpo perfecto, muchos adolescentes recurren a este tipo de sustancias prohibidas para aumentar su masa muscular, sin tener en cuenta los múltiples efectos secundarios adversos que generan. La realidad es que, con otra pequeña búsqueda, es sencillo dar con foros que promueven su consumo, detallan el proceso e incluso ofrecen también puntos de contacto y enlaces para su adquisición, muchas veces más cercanos de lo que los padres se imaginan




