Procurador acepta impedimento del auditor frente al arriendo de nueva sede de la Contraloría
Alejandro Ordóñez designó como auditor ad hoc para este tema a Reinaldo Ríos, actual auditor auxiliar.
El procurador Alejandro Ordóñez aceptó el impedimento del auditor general, Jaime Ardila, para conocer las denuncias sobre el contrato de arriendo de nuevo edificio de la Contraloría y designó como auditor ad hoc para este tema a Reinaldo Ríos, actual auditor auxiliar
En una comunicación de cinco páginas, el jefe del Ministerio Público encuentra fundados los argumentos del auditor que por existir un contrato entre su entidad y la Contraloría para ocupar algunas oficinas en el edificio que tomó en arriendo, el ente de control, en el sector del Salitre, legalmente no podría conocer las denuncias que sobre ese contrato, de cerca de 70.000 millones, presenten a su dependencia. “Al aceptarse el impedimento invocado por el doctor Ardila nos encontramos ante una ausencia forzosa para el cumplimiento de sus funciones, generada por el interés directo de la suscripción de un convenio interadministrativo con la Contraloría General de la República, razón por la cual este despacho (…) dispondrá que el ejercicio del a función de vigilancia en cuanto a las funciones del Auditor General de la República deberá ser asumida por el Auditor Auxiliar, con total independencia e imparcialidad, quedando cobijado dentro de estas funciones el conocimiento de las actuaciones por los hechos suscritos”, precisa la comunicación




