Washington Post destaca que medallistas Olímpicos colombianos tuvieron que superar el conflicto para triunfar en el deporte
La historia más dura es la de Rigoberto Urán, su padre fue uno de los miles de asesinados por paramilitares en la zona del Urabá.


Caterine Ibargüen, plata en salto triple; Rigoberto Uran, plata en ciclismo, y Yuri Alvear, bronce en Judo, son tres de los medallistas colombianos que destaca el Washington Post, ya que antes de subirse al podio mundial, en sus resprectivas disciplinas, tuvieron que salir de situaciones difíciles en zonas fuertemente afectadas por el conflicto armado, la violencia y la pobreza en Colombia
La historia más dura es la de Rigoberto Urán, su padre, del mismo nombre, fue asesinado cuando el ciclista era muy joven, en la zona de Urabá. El padre de Rigoberto fue uno de los miles de asesinados por paramilitares. Pero el dinero que recibió su familia como compensación por este asesinato ayudó a que el ciclista comprara una bicicleta y hoy esté en la cima de su disciplina
Caterine Ibargüen nació en Apartadó, una zona igualmente violenta. Sin embargo, como dice la madre de Catherine, ella nunca se desvió del camino del deporte, y en los Olímpicos de Londres estuvo a centímetros del oro en el salto triple
Yuri Alvear viene de Jamundí. Hoy esta ciudad del Valle del Cauca piensa elevar una estatua en su honor, para hacerla más conocida como la ciudad del Judo en Colombia, y no el centro de la violencia del cartel del norte del Valle
Estos tres medallistas dan una instantánea de los deportistas en Colombia, que ilustran casos dorados de superación de las barreras sociales más difíciles, y luego encima, ponen en nombre de Colombia en el podio del deporte mundial.




