Procuraduría destituyó a tres policías por torturar a una mujer
Durante un interrogatorio sobre el extravío de un dinero, los oficiales Luis Alexander Vargas y Yender Jaimes ejercieron actos irregulares y arbitrarios.
Con destitución e inhabilidad por 10 años fueron sancionados, en primera instancia, por la Procuraduría General de la Nación, dos integrantes de la Policía Nacional, quienes torturaron a una ciudadana el 3 de marzo de 2003, en Bogotá. Los sancionados por el Ministerio Público son el subteniente Luis Alexander Vargas y el patrullero Yender Heriberto Jaimes Valencia, adscritos para la época de los hechos a la Policía Metropolitana de Bogotá, Sijin
De acuerdo con la investigación disciplinaria, los uniformados se hicieron presentes en las instalaciones de un parque recreativo de la capital para atender las denuncias relacionadas con el extravío de un dinero y durante el interrogatorio hecho a una ciudadana ejercieron actos irregulares, arbitrarios y dañosos para que informará el paradero del dinero. Los dictámenes médico legales evidencian signos de violencia, se describen erosiones en la piel y lesiones en sus muñecas que muestran maniobras de atadura o similares. Adicionalmente, la víctima de estas conductas manifestó que además de las agresiones físicas la amenazaron diciéndole que si denunciaba lo sucedido, su vida y la de su familia estarían en peligro
El órgano de control señaló que los servidores públicos incurrieron en una conducta considerada como gravísima consistente en "infligir a una persona dolores o sufrimientos físicos o psíquicos con el fin de obtener de ella o de un tercero información o confesión, de castigarla por un acto por ella cometido o que se sospeche que ha cometido o de intimidarla o coaccionarla por cualquier razón que comporte algún tipo de discriminación".




