¡Al agua patos!
WikiLeaks está pensando en mover sus servidores a alta mar para evitar sanciones de países específicos.


El cierre de Megaupload ha tenido al mundo cibernético en vilo durante las últimas semanas. Sitios de alojamiento de archivos similares al fallecido Megaupload, como Wupload, han borrado gran cantidad de sus archivos y han cambiado sus políticas de funcionamiento para evitar el mismo destino de la compañía de Kim DotCom. Sin embargo, parece ser que no son únicamente los hacker quienes buscan encontrar sitios para ubicar sus servidores lejos de controles gubernamentales. Los inversionistas de WikiLeaks están pensando en mover sus servidores a un antiguo fuerte de la Segunda Guerra Mundial, conocido como “Principado de Sealand”, para así regirse por la legislación establecida por la Convención de Derecho del Mar en vez de por las leyes de algún país en específico. Buscan así, debido a la delicada situación en la que viven por todo lo que han revelado, escapar de la presión que podrían llegar a ejercer las autoridades de países que están en desacuerdo con las actividades de la organización. Las opiniones acerca de la eficacia de la medida son encontradas. Aunque algunos creen que de esta forma se podría evitar que las actividades de WikiLeaks fueran juzgadas, otros dicen que la ubicación de los servidores no constituye el problema para juzgar la compañía y que esto no lograría proteger a los empleados de ser procesados. En el momento, la compañía se encuentra atravesando un problema de sostenimiento económico bastante difícil debido al bloqueo de las donaciones por parte de las entidades bancarias y las tarjetas de crédito, según dijo Julian Assange en un video




