La Macarena, entre la guerra y el abandono
Un año después de la muerte del Mono Jojoy, Caracol Radio se adentró en el municipio y encontró que la presencia militar contrasta con la debilidad del Estado en otros aspectos.


Un año después de la muerte del jefe militar de las Farc, alias “Mono Jojoy”, Caracol Radio se adentró en este humilde municipio del Meta y encontró que la fuerte presencia militar contrasta con la debilidad del Estado en servicios públicos, salud y vías. Para salir de La Macarena por tierra hay que hacer un recorrido de seis horas por carretera destapada hasta San Vicente del Caguán en el norte del Caquetá, seguir en dirección hacia el sur cuatro horas hasta Florencia, otras cinco de regreso a Neiva para poder tomar una vía nacional hacia cualquier destino
En el extremo sur del departamento del Meta se encuentra el municipio de La Macarena, uno de los cinco que hizo parte de la zona de distención durante los diálogos de paz entre el gobierno y las Farc al final de la década de 1990
Allí el Estado ha logrado sus trofeos de guerra más importantes de los últimos 10 años, sin embargo, la mayoría de sus 27 mil habitantes viven en la pobreza y están prácticamente aislados del resto del país. Al aterrizar en La Macarena, en una pista que comparten la aviación civil y militar, lo primero que se encuentra es una pancarta del Ejército, consecuente con lo que pasa en las calles, donde hay militares casi en todas las esquinas, en las tiendas, en las heladerías, las patrullas van y vienen por la calle principal hacia el Puerto, los pobladores consideran que tienen más seguridad que en Villavicencio y en el casco urbano sus 3700 habitantes se sienten muy seguros. No pasa lo mismo en las 187 veredas del municipio, donde viven más de 23 mil personas y son constantes las quejas de la comunidad por reclutamiento de niños desde los ocho años, cobro de ‘vacunas’ por la producción de las fincas y por esta época presiones electorales. Estas tres situaciones se presentan en los cinco municipios de la antigua zona de despeje, según una fuente militar consultada en la zona
La personera municipal, Eunice Ramírez reconoció el reclutamiento como uno de los problemas que más preocupa a las autoridades locales. Según las cifras de su despacho, en 2008 cuarenta y seis familias se desplazaron desde la zona rural ante el inminente reclutamiento de uno de sus hijos. En 2010, 23 hogares campesinos pasaron por la misma situación, sin contar que en muchos casos el reclutamiento no es denunciado por seguridad del niño y su familia. De acuerdo con los testimonios de las víctimas, los guerrilleros llegan a las fincas y empiezan a enseñarle a los niños a manejar sus armas, después les dicen que en las Farc van a encontrar oportunidades y en los peores casos se llevan por la fuerza a quienes no pueden convencer. En la mayoría de los casos, las familias desplazadas se han quedado en el casco urbano de La Macarena, donde las oportunidades de empleo son escasas, por estos días esperan ser empleados en la pavimentación de tres calles contratada por la administración municipal. En las veredas, la extorsión, conocida como ‘vacuna’, continúa afectando a los dueños de las fincas de todos los tamaños, según el Ejército, tras la muerte de alias ‘El Mono Jojoy’ hace un año las finanzas del Bloque Oriental quedaron en mala condición, por lo que alias ‘Mauricio El Medico’, su sucesor ordenó que cada uno de los frentes se encargara de sus propias provisiones, por lo que se hicieron más fuertes las presiones y más altas las exigencias. Las autoridades esperan que con la detención hace 15 días de alias ‘Brayan’, supuesto cabecilla del frente 51, quien tenía en su poder una lista de empresas y personas extorsionadas y con la muerte de una de sus guerrilleras de confianza, pare el crecimiento de este delito que muchas veces no es denunciado. Durante la última semana se conocieron denuncias de habitantes del sector rural, según las cuales, las Farc están realizando reuniones en las veredas para presionar a los pobladores a votar por un candidatos que no hayan tenido antes algún vínculo con el Estado y advertirles que van a supervisar el resultado de las votaciones, sin embargo, en las denuncias no se especifican los nombres de los candidatos. Tres aspirantes se están disputando la alcaldía en las elecciones del 30 de octubre: Delio Franco de AICO, Herminson Cárdenas del Partido Liberal e Ismael Medellín del Partido Conservador
En La Macarena temen que el el petróleo sea otra bonanza pasajera como la de la cocaEntre algunos habitantes de La Macarena hay alarma por el impacto social y ambiental que les pueda causar el inicio de explotación de petróleo de la compañía Emerald Energy, la aparición del combustible ya causó un problema limítrofe con el departamento del Caquetá, pues allá argumentan que el petróleo están en San Vicente y en el Meta lo reclaman como de La Macarena
Neiro Camacho, habitante del municipio durante más de 40 años teme que “la bonanza del petróleo” va a reactivar el conflicto y le va a traer problemas sociales al pueblo por el “incremento de la población flotante”, la prostitución y el consumo de drogas como argumenta que está sucediendo en otros municipios del Meta. Según este líder comunitario, La Macarena ya ha pasado por otras bonanzas que no le dejaron nada al pueblo, como la de la marihuana y la coca
A su vez un grupo de estudiantes ambientalistas del colegio municipal, liderados por Zulma Mora estudiante de grado once, advierte el deterioro de los bosques y los ríos por la actividad petrolera. Tener energía durante 12 horas ha sido un logro para La MacarenaDesde hace una década los habitantes de La Macarena se tienen que conformar con unas pocas horas de electricidad al día, bajo más de 30 grados de temperatura los mayores problemas se presentan para mantener refrigerada la comida y los ventiladores prendidos. A mitad de este año la luz se fue definitivamente por una semana lo que llevó a centenares de personas a protestar bloqueando la pista de aterrizaje y dejando el pueblo incomunicado. Como resultado, el ministerio de Minas ordenó el servicio desde las once de la mañana hasta las once de la noche cuando llega la absoluta penumbra y el silencio más profundo. Sin embargo desde las seis de la tarde las calles sin pavimentar están oscuras porque el alumbrado público está en mal estado. Las únicas luces que funcionan son las de decenas de motocicletas que recorren las 20 cuadras del pueblo durante las primeras horas de la noche. Néstor Hernández, paga 50 mil pesos de energía independientemente de cuantas horas reciba el servicio, explica la electrificadora privada que presta el servicio no puede sostenerse con los recursos que recauda, además su infraestructura es deficiente. En La Macarena reclaman que la empresa electrificadora del Meta asuma la prestación de su servicio y lleve una iluminación de calidad para un pueblo en el que el turismo está en crecimiento. El turismo es la esperanza para los jóvenes de La MacarenaEl aislamiento que perjudica a los campesinos para sacar sus productos no ha sido impedimento para que más de cinco mil turistas de Colombia y el exterior hayan llegado a La Macarena durante los últimos tres años para ir a conocer “el rio más lindo del mundo” y todo el sistema natural de Caño Cristales. El turismo a este lugar, calificado como la octava maravilla del mundo, se ha convertido la principal y una de las únicas fuentes de empleo estable para los bachilleres que se gradúan del colegio que este año van a ser 48 próximo podrían ser más de 60. La mayoría de los jóvenes se encuentran haciendo cursos simultáneos de ecoturismo en el Sena. Según Henry Quevedo, encargado del turismo en la administración municipal, durante el último año se incrementó el número de extranjeros que viajan al caño entre semana y de colombianos que aprovechan el puente para conocerlo. Una persona puede ir un día y conocer la parte principal o estar durante cuatro días y reconocer sus cinco kilómetros
Según el funcionario hay otros 22 puntos que están acondicionando y esperando un concepto en seguridad del Ejército para convertirlos en destinos turísticos. La Macarena incomunicada por tierra: es más facil llegar a Bogotá que a VillavicencioHasta antes del 21 de febrero de 2002, día en que el expresidente Andrés Pastrana puso fin al despeje militar de esa región tras el fracaso de los diálogos con la guerrilla, en La Macarena abundaba el dinero producto del comercio de la cocaína, el día de mercado los habitantes de las zonas rurales hacían filas en las calles para vender la droga a extranjeros que llegaban en avionetas con costales llenos de dinero en efectivo y se devolvían por la tarde con la droga
Nueve años después, los pobladores viven de la ganadería y el cultivo de plátano, yuca y arroz, pero no pueden competir a nivel nacional por el costo que les genera la salida de los productos. Para salir de La Macarena por tierra hay que hacer un recorrido de seis horas por carretera destapada hasta San Vicente del Caguán en el norte del Caquetá, seguir en dirección hacia el sur cuatro horas hasta Florencia, otras cinco de regreso a Neiva para poder tomar una vía nacional hacia cualquier destino
Néstor Hernández, habitante del municipio, reconoce que el Estado ha llevado varios programas de asistencia a los campesinos y créditos para proyectos productivos, sin embargo, manifiesta que mientras no haya una vía de salida hacia el Meta estos no van a ser más que ilusiones. Pero el obstáculo que enfrenta la construcción de la carretera es proporcional a la necesidad que tienen los macarenenses de comunicarse, la ruta, por donde ya existe una trocha solo apta para camionetas cuatro por cuatro, atraviesa el Parque Natural Serranía de la Macarena, es decir, que la obra va en contravía del medio ambiente. Es por eso que la mayoría de los habitantes de La Macarena no han salido a Villavicencio, algunos lo hacen cuando están enfermos pagando 250 mil pesos (lo que vale un pasaje Bogotá - Barranquilla) en vuelo de una hora en una avioneta de tres pasajeros o esperando uno de los vuelos de Apoyo del Ejército.




