Piden cárcel común para militares condenados por falsos positivos
Aseguran las familias de las victimas de falsos positivos de Bogotá y Soacha, que estos son delitos de lesa humanidad y como tal quienes los cometen deben pagar sus condenas

Piden cárcel común para militares condenados por falsos positivos
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Por ser un delito de lesa humanidad, los familiares de los falsos positivos solicitarán a los altos tribunales que los 8 militares condenados a 331 años de cárcel sean enviados a centros de reclusión comunes y no a batallones militares
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Señalan en el caso de un coronel, un teniente, un sargento y cinco soldados profesionales, quienes asesinaron a dos jóvenes de Bogotá en un falso positivo ocurrido en la vereda Brasil del municipio de Cimitarra, Magdalena Medio Santandereano, encerrarlos en una guarnición militar es como estar en sus casas, porque allí gozan de muchos beneficios y no tienen ningún tipo de control
Aseguran las familias de las victimas de falsos positivos de Bogotá y Soacha, que estos son delitos de lesa humanidad y como tal quienes los cometen deben pagar sus condenas sin ningún tipo de privilegios
Condenan hasta 55 años de prisión a militares por falso positivo en Cimitarra en SantanderUna juez de Bucaramanga impuso la máxima condena a ocho militares tras hallarlos responsable de un caso de ‘falsos positivo’ en Cimitarra, Santander
Según la sentencia que reveló en primicia por Caracol Radio, el teniente coronel William Javier Castro Pinto, comandante del batallón Rafael Reyes, tendrá que purgar una condena de 54 años de prisión
A 55 años de cárcel fueron sentenciados el teniente Eduardo Antonio Villany Realpe y el sargento viceprimero Jesús Eduardo Ñámpira Benavides
La juez tercera penal del circuito especializado de Bucaramanga, también condenó a 54 años de prisión al soldado profesional Juan Carlos Álvarez y a 29 años de prisión al soldado Guillermo Pacheco Anzola
A 28 años de prisión fueron sentenciados los soldados profesionales Nelson Ospina Tavares, Venancio Fuentes Guapachá y Germán Augusto Oliveros Tabares
Los militares fueron condenados por los delitos de doble homicidio agravado, doble desaparición forzada agravada, falsedad ideológica en documento público y peculado por apropiación
Los ocho uniformados asesinaron y presentaron como guerrilleros a Eduardo Garzón Páez y a Daniel Andrés Pesca, en hechos registrados el cinco de marzo de 2008 en Cimitarra, Santander.




