La violencia según un colombiano en el exterior
Edgard Hozzman, hombre de medios que vive hace un puñado de años en los Estados Unidos, recibió esta carta de Orlando López, padre de Juan Carlos López, periodista colombiano de CNN. Una respetuosa pero cruda radiografía de la violencia que no hemos podido superar. La transcribo sin cambiarle una coma o agregarle una tilde. Tal cual, para evitar manipulación de un documento tan personal.
Edgard Hozzman, hombre de medios que vive hace un puñado de años en los Estados Unidos, recibió esta carta de Orlando López, padre de Juan Carlos López, periodista colombiano de CNN. Una respetuosa pero cruda radiografía de la violencia que no hemos podido superar. La transcribo sin cambiarle una coma o agregarle una tilde. Tal cual, para evitar manipulación de un documento tan personal
Gracias por su respuesta señor Hozzman. Precisamente porque Colombia comienza en mi hogar, lo que comprobé el día que entendí que tenía que salir para el exilio para proteger la vida de mis hijos lo entendí bien. Igual que desde niño empecé a ser testigo de la crueldad, de la sevicia, de la falta de escrúpulos, de la doblez, de la falsedad, de la falta de amor por lo propio, de esa vocación de apropiarse de la libertad y de los bienes de los demás que están siempre a flor de piel en la sociedad colombiana
O cuando jóven fuí testigo del accionar de las hordas chulavitas que recorrían los rincones rurales de la patria quemando los ranchos con sus moradores adentro, o emasculando a los campesinos, o extrayendo el feto de una mujer para reemplazarlo por una gallina muerta, o lanzando los niños de brazos al aire para recibirlos en la bayoneta calada, o el uso del famoso avión llamado el buey, de la Fuerza Aérea Colombiana, que volaba sobre los Llanos lanzando seres humanos vivos a la profundidad de la manigua, o cuando me enteré que en las caballerizas de Usaque sacrificaban caballos para sepultarlos junto con los cadáveres despedazados de prisioneros cuyo pecado había sido oponerse a las infamias de la clase dirigente
O por haber asistido a la glorificación de los que organizaron y lanzaron la feroz violencia - Laureano, Ospina, Urdaneta y sus adláteres-convirtiéndolos en prohombres, mientras la gran alcahueta prestaba sus púlpitos para condenar a inocentes compatriotas ,llamandolos criminales por ser simplemente liberales, aunque aquellos no entendían el significado del calificativo que los ensotanados complices se encargaban de endilgarles. Y no era entonces ni lo es ahora, un pequeñp porcentaje como usted dice de nuestra bella raza (a propósito no somos una raza colombiana, porque raza es unicamente la raza humana). La prueba está en que la mayoría de los parlamentarios estan incursos en una amplia gama de delitos,son los alcaldes, los gobernadores, los inspectores de policía, los policiales, los soldados, los Nule, los que contrataron a los Nule, los que obligados a juzgar no juzgan a los Nule, los periodistas que venden su alma al diablo y son también corruptos, los que roban la tierra a los campesinos, los traficantes, los que ayudan a los traficantes, los otros periodistas que les sirven de complices a los narcotraficantes, los contrabandistas, los atracadores, los jaladores, los que hacen el paseo millonario, los que alteran la gasolina y el gas, los que se roban los servicios públicos, los generales que suelen entrar al país aviones militares llenos de contrabando, los expresidentes que disfrutan de una instalación militar en calidad de residencia por una suma miserable mientras 4 millones de sus compatriotas viven en la miseria en las calles de las urbes colombianas, los que prestan sus abnegados servicios al país para luego salir a trabajar en las empresas a las cuales debieron controlar, los inmensamente ricos que no pagan impuetos, los guerrilleros que se transformaron en narco agricultores, los dueños de escuelas de conducción que les venden los certíficados médicos y los exámenes para que aún los que no aben guiar un auto obtengan la licencia, los dueños de las empresas de buses que ahítos como cerdos amasna el dinero mientras sus usuarios padecen de sus servicios tenebrosos en vehículos que sufren centenares de accidentes cada años, los abogados que venden su alma a cualquiera de los diablos existentes, los médicos que no respetan el juramento Hipocrático sino que actúan como sobreanos hipócritas, los que venden predios ajenos falsificando documentos, los venden o compran notarías públicas o por unos pesos atestiguan lo que no les consta, los que prostituyen a sus niños, los que sirven de proxenetas desvergonzados, las compañias aéreas que mienten y roban a sus pasajeros, los banqueros que exaccionan a sus clientes con el cobro exagerado por sus deficientes servicios, los funcionarios públicos que ayudan a los inmorales a robarse los impuestos a cambio de una modesta mordida..
Señor Hozman: Como puede darse cuenta no es un pequeño porcentaje..
Con todo respeto,Orlando LópezMiami



