Con la presencia de Fabián Vargas, Almería pasó a semifinales por primera vez en su historia
Vargas jugó 89 minutos y fue amonestado a los 42 minutos del segundo tiempo.


El Almería encontró en Riazor un camino que no había explorado en su historia y se coló por primera vez en las semifinales de la Copa del Rey, en las que se enfrentará al Barcelona tras imponerse (2-3) al Deportivo, al que fulminó con dos goles en dos minutos antes del primer tiempo. Los andaluces, que afrontaron el partido con la ventaja que les daba el 1-0 de la ida, no se dejaron intimidar por los primeros ataques de los coruñeses y aprovecharon su velocidad en campo contrario para desarmar a un rival que se resistió a la eliminación. A pesar de que el técnico blanquiazul, Miguel Ángel Lotina, había asegurado que pasar a semifinales y enfrentarse al Barcelona era un premio agridulce, su planteamiento y el juego de sus pupilos en el inicio del encuentro llevaban otra intención, aunque no pudieron hacerla realidad. Los dos goles del Almería y el que había conseguido en el partido de ida obligaban al Deportivo a una épica, marcar cuatro goles, para seguir adelante en la competición. Una misión imposible para el equipo de Lotina, a pesar de que antes del descanso logró recortar la diferencia en el marcador con un tanto de penalti de Pablo Álvarez que él mismo había provocado.




