Presidente de Ecuador reitera amenaza latente de golpe de Estado en ese país
El vicepresidente de Ecuador, Lenín Moreno, rindió hoy ante agentes fiscales su versión sobre la crisis que se desató el pasado 30 de septiembre.
El vicepresidente de Ecuador, Lenín Moreno, rindió hoy ante agentes fiscales su versión sobre la crisis que se desató el pasado 30 de septiembre tras el alzamiento de policías de tropa en rechazo a la eliminación de incentivos profesionales
Agentes fiscales acudieron a la Vicepresidencia para recabar las aseveraciones de Moreno en torno a la crisis surgida después de que centenares de policías ocuparon la sede de un regimiento, hasta donde acudió el jefe de Estado, Rafael Correa, para explicar la ley contra la que protestaban
No obstante, los ánimos se caldearon, hubo agresiones al presidente y éste debió ser atendido en un hospital vecino, donde quedó atrapado por más de nueve horas antes de ser liberado por un equipo de elite de policías afines al Gobierno y de militares
El día del alzamiento, Moreno estuvo en Guayaquil, a donde llegó desde Estados Unidos luego de participar en una reunión de la Organización de las Naciones Unidas
Ese día, el aeropuerto de Quito cerró sus operaciones debido a la ocupación de la pista por un grupo de militares, por lo que Moreno tuvo que permanecer en Guayaquil
Hoy también acudieron a la Fiscalía otros funcionarios de Gobierno y de la Asamblea para rendir sus versiones respecto a la crisis del 30 de septiembre, que el Gobierno interpretó como un intento de golpe de Estado y de asesinato al presidente
Ante la Fiscalía declararon el ministro de Relaciones Laborales, Richard Espinosa, y el de Relaciones Exteriores, Ricardo Patiño
Además, también se presentó la vicepresidenta de la Asamblea Nacional, Irina Cabezas, que el pasado 30 de septiembre estaba encargada de la presidencia del Legislativo, mientras el titular, Fernando Cordero, se encontraba en España
A lo largo de la jornada se espera que aporten sus versiones el ministro del Interior, Gustavo Jalkh, y el secretario de Comunicación de la Presidencia, Fernando Alvarado.




