¿Demasiado sexy para trabajar en el banco?
Dos gerentes le dijeron a puerta cerrada que no podía usar faldas lápiz, trajes entallados ni tacones pues con esa figura y esa ropa, distraía a sus compañeros de trabajo.


Esa parece ser la experiencia de Debrahlee Lorenzana quien demandó a Citibank en Nueva York por haberla despedido, según ella, por vestir provocativamente en su lugar de trabajo. Lorenzana dice que sus jefes –todos ellos varones—la discriminaron por ser linda, alta y tener una figura muy atractiva. "Sentí que me estaban atacando", declara esta mujer de 33 años, hija de puertorriqueña e italiano, al referirse a la forma como dos gerentes le dijeron en una reunión a puerta cerrada que no podía usar faldas lápiz, trajes entallados, tacones ni escotes pues con esa figura y esa ropa, distraía a sus compañeros de trabajo. Debrahlee declaró al The Village Voice que no considera que su ropa sea demasiado sexy y la compara con la de otras de sus compañeras que ella considera sí inapropiadas para el trabajo. También confiesa que le gusta mucho comprar y que por eso tiene varios closets llenos con ropa comprada en una tienda común, pero que también posee varias prendas de diseñador. El Citibank respondió en un comunicado que el caso no tiene base y que la mujer salió de la empresa por escaso rendimiento laboral. Se espera que la demanda se resuelva antes de llegar a juicio. Entretanto, Debrahlee ya trabaja en otra institución financiera y, sin cambiar su vestuario, allí no parece despertar demasiada atención. Bueno, al menos hasta convertirse en la portada del The Village Voice




