Gobierno español teme que la crisis económica frene las repatriaciones de inmigrantes
Las contrapartidas financieras para los acuerdos de readmisión pueden ralentizar la firma de estos convenios al forzar la crisis económica a reducir las ayudas internacionales.
El Ministerio español del Interior teme que el recorte de las ayudas al desarrollo derivadas de la actual crisis económica conlleve un recrudecimiento de las condiciones que imponen los países de origen de los inmigrantes irregulares para aceptar la repatriación de sus ciudadanos desde España
El Plan Estratégico de la Dirección General de la Policía y la Guardia Civil 2009-2012, al que tuvo hoy acceso Efe, alerta de que la rebaja de las "contrapartidas financieras" que reciben estos países, en especial africanos, acarreará nuevas "trabas" en el reconocimiento de sus nacionales y en los procesos de documentación de los inmigrantes ''sin papeles''
"Las contrapartidas financieras que exige la negociación de acuerdos de readmisión pueden ralentizar la firma de estos convenios al forzar la crisis económica a reducir las ayudas internacionales", advierte el documento estratégico del Ministerio del Interior
A pesar de estas dificultades para repatriar a los "sin papeles", el departamento que dirige el ministro Alfredo Pérez Rubalcaba reconoce que la mala coyuntura económica puede provocar un aumento del retorno voluntario a los países de origen, "si bien no de proporciones espectaculares"
En este sentido, el Ministerio del Interior destaca que, a pesar de la fuerte desaceleración económica en España, se mantendrá la importante diferencia de renta con los países pobres, lo que frenará una salida masiva de inmigrantes hacia sus lugares de origen
Las dificultades económicas y el aumento del paro preocupan especialmente a los mandos policiales, que alertan de un posible repunte de las bolsas de marginalidad y de la aparición de "zonas de gran frecuencia del tráfico de drogas a pequeña escala y de receptación de objetos robados"
"Los vecinos de estas áreas de la ciudad se sentirán inseguros, y los pequeños traficantes pueden pretender tomar el control, en cierta medida, de la calle", refiere el plan estratégico
Además, según el Ministerio del Interior, la inmigración irregular, en contraste con la regular, lleva aparejada una serie de riesgos para la seguridad que abarcan desde la "vulneración de los derechos humanos de las víctimas del tráfico de personas" hasta "repercusiones en los índices de la criminalidad"
Por ello, añade el documento, "es preciso reducir su impacto negativo, teniendo en cuenta la previsible evolución del perfil de la comunidad extranjera asentada en España"




