Médica cubana Molina dice que no dio cabida a insinuaciones de Fidel Castro
En una entrevista publicada hoy por el diario El Cronista, de Buenos Aires, la neurocirujana Hilda Molina afirmó que Fidel Castro nunca le hizo una declaración de amor directa.


La médica cubana Hilda Molina, que desde hace un año vive en Argentina, dijo que no puede decir que Fidel Castro la enamoró porque esquivó cada una de las insinuaciones del líder cubano
En una entrevista publicada hoy por el diario El Cronista, de Buenos Aires, la neurocirujana afirmó que Fidel Castro nunca le hizo una declaración de amor directa
"Fidel nunca me lo dijo, pero tal vez porque no le di oportunidad. El fue extraordinariamente cortés y cariñoso conmigo y hubo momentos en que pensé que iba a decirme algo e hice todo lo posible para que no lo hiciera", señaló
Molina, de 66 años, contó que el líder de la Revolución cubana le llegó a regalar "una oca congelada y un ramo de rosas rojas"
"Siempre me invitaba a las comidas que daba a los visitantes extranjeros. Una vez me dijo: ''¿No tienes más nada que decirme?'' Yo le hablaba de trabajo, tratando de salvar el centro (de salud) para los cubanos, y él decía que no se refería a lo laboral", relató
La médica sostuvo que, luego, Castro comenzó a tener una conducta "hostil" con ella tal vez porque "no le contestaba lo que él esperaba"
"No le di entrada a lo que él me quería decir. Por lo tanto, no puedo decir que él me enamoró o sedujo. Fidel tenía una especial fascinación por mis manos y lo decía públicamente. Tal vez habría que preguntarle a él qué le pasó conmigo. Vivía alabándome, diciendo que era la mujer más inteligente, más trabajadora", señaló
La neurocirujana, que llegó en junio del año pasado a Argentina para reencontrarse con su familia tras 15 años de separación por la negativa del Gobierno cubano a autorizar su salida de la isla, aseguró que tiene la "intención" de regresar a su país, aunque aclaró que no lo hará sin su madre, de 91 años y en delicado estado de salud
"Estoy legal en Argentina y estoy legal con respecto a las autoridades cubanas. Al salir, nos dan un permiso de entrada. Mi familia está pagando una mensualidad de 40 dólares en la embajada para renovar el permiso", explicó
"Uno de mis grandes sueños sería volver a reanudar la tarea médica que suspendí por culpa del Gobierno cubano. Quisiera estar un tiempo en la Argentina, hacer lo que hace una abuela normal, una abuela libre. Y quisiera, también, que mi país fuera libre", añadió Molina, quien lanzará "Mi verdad", un libro sobre su vida




