Negociadores tienen buena perspectiva de cerrar este sábado TLC entre UE y Colombia
Las negociaciones para un tratado de libre comercio (TLC) entre la Unión Europea (UE) y Colombia y Perú podrían concluir este sábado.


Las negociaciones para un tratado de libre comercio (TLC) entre la Unión Europea (UE) y Colombia y Perú podrían concluir mañana sábado, indicaron fuentes cercanas a las conversaciones. "Hay una buena posibilidad de acabar mañana", enfatizaron. Los negociadores comerciales europeos y andinos se reúnen en Bruselas desde el pasado lunes en la que confían sea la última ronda de trabajo para cerrar los aspectos técnicos del acuerdo. Estaba previsto que las reuniones concluyesen hoy, pero fuentes de la Comisión Europea (CE) -la institución encargada de negociar en nombre de los Veintisiete- señalaron que se han extendido, al menos, hasta mañana. En las negociaciones participan desde el jueves los ministros de Comercio de Colombia, Luis Guillermo Plata, y de Perú, Martín Pérez, que han acudido a la capital belga para dar un último impulso político al proceso. El acuerdo establecerá una cobertura del 100 por cien de productos industriales de las partes, con un desmantelamiento arancelario completo en un máximo de diez años, así como la protección de más de 200 indicaciones geográficas de la UE. Además, incluye compromisos ambiciosos en servicios y contratación pública, así como el establecimiento de normas y mecanismos claros de cooperación, especialmente en el área de aduanas, normas fitosanitarias, propiedad intelectual o competencia. En la última etapa de la negociación los andinos seguían solicitando un mejor acceso de productos agrícolas al mercado europeo como bananas, azúcar, ron, arroz y carne de ave y de vacuno. Colombia quiere mejorar las condiciones para sus exportaciones de banano que las del acuerdo de diciembre en Ginebra, que rebajará el arancel de 176 euros por tonelada a 114 euros en unos ocho años. También confía en mejorar el cupo de exportación de 62.000 toneladas de azúcar sin gravámenes ofrecido por la UE. Perú espera, en concreto, que el acuerdo tenga en cuenta 200 millas de mar peruano a las hora de establecer las reglas de origen de los productos pesqueros 200 millas de mar peruano. Europa aspira a una mayor apertura de Bogotá a sus lácteos, espirituosos y vehículos (para los que Colombia impone aranceles del 35 por ciento). Bruselas destaca que la naturaleza de este tratado "no es sólo comercial", ya que comprenderá cláusulas relativas a la protección de los derechos humanos y al desarrollo sostenible. Según fuentes comunitarias, el tratado se podrá suspender de manera unilateral (con la aprobación unánime de los países europeos), si se registran violaciones de los derechos humanos. Además, si no se cumplen las convenciones medioambientales y laborales, el pacto no quedaría suspendido automáticamente, pero un panel de expertos emitiría recomendaciones que serían publicadas y estarían abiertas a la sociedad civil. Una vez cerrada la negociación del tratado tendrá que ser rubricado para pasar un proceso de verificación jurídica y de traducción, que podría llevar unos meses según las fuentes europeas. A continuación, deberá ser firmado por las partes y enviado al Parlamento Europeo (que tiene poder co-legislativo en este ámbito desde que entró en vigor el Tratado de Lisboa el pasado 1 de diciembre) para su ratificación, así como a los órganos pertinentes colombianos y peruanos.




