Filipinas eleva a 246 los muertos y Vietnam a 23 por el el paso de la tormenta 'Ketsana'
Las autoridades de Filipinas aumentaron a 246 la cifra de muertos por la tormenta tropical "Ketsana", mientas cerca de 400 mil personas están damnificadas.


Las autoridades de Filipinas aumentaron a 246 la cifra de muertos por la tormenta tropical "Ketsana", mientras la isla Luzón se prepara para recibir un nuevo temporal mañana y arrecian las críticas al Gobierno por su lenta respuesta a la tragedia. El Centro Nacional de Coordinación de Desastres incluyó cien fallecidos a la lista oficial tras identificar más de noventa cadáveres hallados en la capital, donde los equipos de rescate siguen localizando cuerpos sin vida de los lodazales. Otras 38 personas continúan desaparecidas y 1,9 millones de residentes de Manila y otras 25 provincias de la isla de Luzón se han visto afectados por las inundaciones, riadas y corrimientos de tierras. En las últimas horas, unos 80.000 damnificados han podido regresar a sus hogares, pero casi 375.000 evacuados que perdieron sus casas continúan en los centros de acogida que se han habilitado, uno de ellos en el recinto del palacio presidencial de Malacañang, en Manila. Las perdidas económicos ascienden a 4.692 millones de pesos (98,5 millones de dólares o 67,6 millones de euros), y tres cuartas partes de esa cuantía corresponde a daños en infraestructuras y los demás al sector agrícola. La Unión Europea (UE) anunció hoy una ayuda de dos millones de euros para las "necesidades humanitarias más urgentes" de los damnificados. En todas las áreas donde rige el estado de catástrofe declarado el sábado, se han suspendido las clases en las escuelas y han sido transformadas en improvisados albergues para los damnificados. Entretanto, en la isla de Luzón las autoridades se preparan para responder a los eventuales daños que puede causar el nuevo temporal que se aproxima desde el Océano Pacífico. El Servicio de Meteorología advirtió de que un sistema de baja presión ya se ha convertido en tormenta y puede transformarse en tifón antes de tocar tierra, aunque no descartan que se desvié a Taiwán en vez de alcanzar el norte del archipiélago filipino. Las autoridades extendieron hoy el cierre de los centros de enseñanza en las zonas afectadas hasta el viernes. El presidente de la Comisión de Educación Superior, Manuel Angeles, indicó además que colegios y universidades deberían organizar equipos de rescate voluntarios para asistir a las víctimas y abrir sus instalaciones a la ayuda humanitaria, las donaciones y los evacuados. Un amplio sector político y de la ciudadanía califica de lenta e inapropiada la respuesta oficial al desastre, y elogia a los grupos de voluntarios y a los ciudadanos que, por iniciativa propia, distribuyen agua potable, comida, ropa y medicinas, con mayor éxito que las autoridades y los militares. La presidenta filipina, Gloria Macapagal Arroyo, que ha abierto las puertas del país a la ayuda internacional, agradeció el envío a Luzón de soldados estadounidenses desplegados al sur del país, para participar en las tareas de asistencia a los damnificados. Por su parte, la guerrilla comunista del Nuevo Ejército del Pueblo también anunció una tregua en Luzón, para permitir que sus combatientes distribuyan asistencia a las zonas afectadas. Arroyo se defendió de las críticas con el argumento de que la tormenta ha sido "un suceso extremo que ocurre una vez en la vida (...) y que ha sobrepasado nuestros recursos", y anunció que ella y los miembros de su gabinete donarán el salario de sus próximos dos meses a las víctimas de la tormenta. En menos de doce horas, "Ketsana" arrojó sobre Luzón una cantidad de lluvia muy superior a la media mensual en esta época del año, batió el anterior récord de 1967 e inundó el 80 por ciento de la capital. Cuatro días después del tremendo aguacero, las imágenes de televisión siguen mostrando a ciudadanos esperando en los techos de sus casas o improvisadas balsas a que les llegue la ayuda en medio de un inmenso pantanal de coches abandonados o sumergidos y atascos kilométricos a las afueras de Manila. "Ketsana", de nombre local "Ondoy", llegó a Filipinas la madrugada del sábado con vientos con una fuerza superior a cien kilómetros por hora y el lunes abandonó el archipiélago con dirección al sur de China. Convertido en un tifón de 183 kilómetros por hora, "Ketsana" entró hoy en la región central de Vietnam, donde las autoridades habían evacuado unas 170.000 personas de las zonas con mayor riesgo de inundaciones. Según los primeros datos, al menos 23 personas han muerto en las provincias de Quang Nam, Quang Ngai, Binh Dinh y Kon Tum. 23 Muertos por el tifón "Ketsana" en la región central de Vietnam(Actualiza con nuevo recuento de víctimas y más detalles) Hanoi, 29 sep (EFE).- Al menos 23 personas han muerto y otra se encuentra desaparecida tras la llegada hoy a Vietnam del tifón "Ketsana", que en Filipinas causó 246 muertos y 1,9 millones de damnificados. Fuentes del Comité Central de Control de Inundaciones y Tormentas indicaron que las víctimas mortales se han producido en las provincias de Quang Nam, Quang Ngai, Binh Dinh y Kon Tum. Arboles caídos, tejados volados, calles y casas inundadas son algunos de las primeras consecuencias de la presencia del tifón que, si continúa la ruta hacia el interior que pronostican los meteorólogos, perderá fuerza y bajará a tormenta tropical. Los habitantes de las zonas afectadas han acumulado alimentos y han protegido sus casas con sacos de arena, para contener el agua, y maderas atravesadas en puertas y ventanas, como protección de los vientos huracanados. El portal de noticias VietnamNet informó de que cientos de barcos pesqueros naufragaron en Quang Ngai y que ha sufrido daños la refinería petrolera de Dung Quat, que empezó a funcionar este verano. Las autoridades habían evacuado a 167.000 personas antes de la llegada al país de "Ketsana" y habían ordenado a la flota pesquera buscar puertos seguros. No obstante, el Comité indicó que unas 2.000 personas que viven en Thach An, en Quang Ngai, han quedado incomunicadas por la rápida subida de los niveles del agua y el Ejército busca un camino para llegar hasta ellos. Otros daños han ocurrido en el tendido eléctrico que suministra el 25 por ciento de la corriente que se consume en la región septentrional y supondrá una reducción de entre 400 y 500 megavatios en la capacidad del servicio hasta que sea reparada la línea. El tráfico rodado y ferroviario entre la región septentrional y meridional de Vietnam se encuentra suspendido por las autoridades, como consecuencia de los fuertes vientos y copiosas lluvias que azotan el centro del país. La compañía aérea Vietnam Airlines también tiene cancelados desde la víspera todos sus vuelos en ese área, lo que ha afectado a más de 40 aviones. El ingreso de "Ketsana" en el centro de Vietnam con ráfagas de más de 180 kilómetros por hora ocurre después de que 17 personas muriesen en esa región el fin de semana tras cuatro días seguidos de fuertes aguaceros. Al menos 550 personas perdieron la vida durante la estación lluviosa o de los monzones en Vietnam el año pasado, y los daños causados alcanzaron los 700 millones de dólares.




