Bogotá busca operador para un mejor manejo de las basuras en Doña Juana
Durante años se han demostrado problemas de salud generados por los malos olores y los contaminantes expedidos por los desechos, cuando no son adecuadamente manejados.


Los casi ocho millones de habitantes de Bogotá diariamente producen 6.000 toneladas de basura, de las cuales, 5.300 son residuos sólidos producto de la limpieza, recolección y barrido en viviendas, industrias, comercios y espacios públicos
Las otras 700 toneladas son escombros contaminados, es decir, desechos de obras de construcción públicas y privadas, que son arrojados clandestinamente en puntos solitarios y sobre ellos, depositados otros desechos sólidos y líquidos
Estas 6 mil toneladas de desechos llegan todos los días en aproximadamente 600 viajes de los vehículos que manejan cuatro consorcios encargados de la recolección, al relleno sanitario Doña Juana, ubicado en el sur de Bogotá
Allí son manejados actualmente por dos empresas, Proactiva que se encarga de la disposición de los desechos sólidos, y STL que hace un tratamiento de los lixiviados, es decir, líquidos contaminantes surgidos de las propias basuras
Adicionalmente, está en marcha un proceso para la extracción y aprovechamiento del biogás que genera los desechos y que, en parte, es quemado, pero otra parte comienza ser convertido en energía eléctrica, para el aprovechamiento de industrias artesanales ubicadas cerca del vertidero de basuras
El manejo de Doña Juana ha tenido múltiples inconvenientes por contaminación, que afecta especialmente a los residentes en los barrios aledaños. Durante años se han demostrado problemas de salud generados por los malos olores y los contaminantes expedidos por los desechos, cuando no son adecuadamente manejados
Nueva licitación para cambiar operadores La opción para mitigar y tal vez erradicar estos problemas es un nuevo manejo del relleno sanitario Doña Juana, proceso que se inició a través de una licitación pública internacional que fue puesta en marcha por la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UARSP) de Bogotá
La directora de ese organismo del Distrito Capital, Victoria Eugenia Virviescas, dijo a Planeta Caracol que el propósito de la licitación es buscar un solo operador de experiencia para que, mediante un contrato de concesión, administre la operación y el mantenimiento de Doña Juana
Es decir, una sola empresa -que probablemente sea un consorcio temporal de origen extranjero pero con participación colombiana- se encargará de la disposición final de los residuos sólidos y el tratamiento de los lixiviados
Además, se encargará de la separación y disposición final de los escombros de origen domiciliario y los de proveniencia clandestina
Según Virviescas, esta licitación incluye condiciones muy estrictas sobre el cumplimiento de los parámetros jurídicos, técnicos y financieros. Se estima que el costo del proceso es de 80 millones de dólares, una de las licitaciones más altas para beneficio ambiental de la ciudad
Actualmente, la licitación se encuentra en la etapa de prepliegos, pero se estima que el proceso de adjudicación estará listo a finales de septiembre próximo, pues el nuevo operador comenzará a manejar los desechos sólidos en octubre y los lixiviados en abril de 2010, cuando vencen los respectivos contratos de los actuales operadores
La funcionaria afirmó que ya se han interesado en participar empresas de México, Italia, China, Brasil, Corea del Sur y España
Componente Social Esta licitación tiene muchas novedades en beneficio de la ciudad y un mejor manejo de sus residuos, pero la mayor de todas es un componente social interesante, que beneficiará a las comunidades cercanas al relleno, relató la directora de la UAESP
Dijo que un porcentaje de los recursos que se paguen al próximo operador, serán destinados al componente social. Esta parte será manejada bajo los criterios que surjan de un acuerdo realizado con Naciones Unidas, sobre el cual se está trabajando
Finalmente informó que la nueva operación en el relleno sanitario de Doña Juana hace parte de un plan integral para el manejo de las basuras en la ciudad, que incluye otros programas como el del reciclaje. En efecto, lo que se busca hacia el futuro es que a Doña Juana llegue menos cantidad de basuras y, en cambio, haya una mayor reutilización de los desechos
La vida útil de Doña Juana terminará en una década, aproximadamente, pero según Virviescas, los gobiernos de Bogotá y Cundinamarca ya están en busca de un terreno para un futuro relleno sanitario




