Una chica muere y otra queda ciega durante un exorcismo hecho por sus familiares
Fue la propia familia la que obligó a la primera a beber agua sin cesar, hasta ahogarla.

Janet Moses, una joven de 22 años, murió ahogada tras hacerle tragar agua, mientras estaba tumbada en el suelo, de manera ininterrumpida en un exorcismo maorí, que duró tres días y cuyos ejecutores, familiares de ésta, han sido acusados de homicidio



