Concluyó la Asamblea de los Pueblos
La declaración final, suscrita por ochenta y siete organizaciones nacionales y de todo el continente, hace una crítica severa a la acción del BID
Con la expedición del documento “Declaración de Medellín, 50 años del BID: ¡Nada que Festejar!”, que recoge propuestas, exigencias y declara acreedores de los pueblos al Banco Interaméricano de Desarrollo, concluyó hoy la Asamblea de los Pueblos
La declaración final, suscrita por ochenta y siete organizaciones nacionales y de todo el continente, hace una crítica severa a la acción del BID como promotora de concentración de la riqueza, de expansión de la pobreza, del aumento de la dependencia, de la depredación ambiental y el desplazamiento, entre otras secuelas negativas
Además, hace un conjunto de exigencias y propuestas que van desde sanción a los responsables de esas políticas, el reconocimiento del carácter de deudor del BID, la realización de auditorías a los créditos, la restitución de derechos conculcados y el reconocimiento de indemnizaciones
La Declaración de Medellín, plantea la necesidad de una nueva estructura financiera para apalancar el desarrollo, de forma que se sustituya el BID por entidades en las que las decisiones sean tomadas por los países considerados en pié de igualdad y no de acuerdo al número de acciones que posean, y que tengan en el centro de su operación la economía al servicio de la mayoría de los seres humanos y de la naturaleza, y no a la inversa como es hoy
El pronunciamiento final de la Asamblea de los Pueblos, exige también una nueva forma de relación entre los países, de tal manera que estas se basen en el respeto mutuo y el beneficio recíproco, y un nuevo modelo de desarrollo fundado en la soberanía, la democracia y el concepto ancestral de las comunidades indígenas del “buen vivir”




