Cadáver de Vargas será repatriado a Colombia por su familia
El cadáver del capo del narcotráfico colombiano Leónidas Vargas, asesinado este jueves en un hospital de Madrid, será repatriado en los próximos días a Colombia
El cadáver del capo del narcotráfico colombiano Leónidas Vargas, asesinado este jueves en un hospital de Madrid, será repatriado en los próximos días a Colombia, dijeron fuentes diplomáticas de ese país en Madrid. La repatriación está pendiente de la autorización que debe dar la justicia española, por lo que se demorará unos días, según declaró a EFE Luis Alfonso González Saavedra, ministro plenipotenciario embajador encargado de Colombia en España. La misma fuente dijo que está "plenamente confirmado" que la persona asesinada a tiros ayer jueves en el hospital Doce de Octubre de Madrid era Leónidas Vargas, "condenado en Colombia por narcotráfico y enriquecimiento ilícito en 1999". Según González Saavedra, el narcotraficante vivía en un barrio residencial de Madrid junto a su esposa y dos hijos. El cadáver del presunto narcotraficante permanece en el Instituto Anatómico Forense de Madrid, donde hoy le fue practicada la autopsia. Vargas, de 59 años, estaba en libertad bajo fianza por problemas de salud ya que se le había diagnosticado una grave enfermedad pulmonar, por lo que el juez Fernando Abreu de la Audiencia Nacional española le impuso una fianza de 200.000 euros (270.000 dólares). El ciudadano colombiano, que permanecía hospitalizado desde el pasado día 2, recibió al menos cuatro disparos de una persona que llegó hasta la quinta planta del hospital y que luego huyó. Llevaba un aparato de oxígeno que debía ser revisado periódicamente por los médicos, por lo que el juez le había dado permiso para acudir al centro hospitalario cuando lo necesitara, señalaron fuentes jurídicas. Leónidas Vargas nunca le dijo al juez que se "sintiese amenazado", añadieron las fuentes. Vargas tenía pendiente en España una causa por delitos contra la salud pública y blanqueo de capitales, por los que iba a ser juzgado en marzo, según las fuentes diplomáticas. La Policía española, que maneja como principal hipótesis del asesinato un ajuste de cuentas, examina las cámaras de seguridad del hospital en busca del rastro de los atacantes. El narcotraficante colombiano utilizaba distintas identidades falsas en España, donde la Policía le tenía registrado como José Antonio Ortiz Mora.




