Si jueces colombianos no juzgan los crímenes de lesa humanidad, CPI intervendrá
La CPI "garantiza" que en Colombia "habrá justicia" contra los crímenes de lesa humanidad "porque si no lo hacen los jueces colombianos, la Corte va a intervenir"
La Corte Penal Internacional "garantiza" que en Colombia "habrá justicia" contra los crímenes de lesa humanidad "porque si no lo hacen los jueces colombianos, la Corte va a intervenir", declaró el lunes el fiscal de la CPI, el argentino Luis Moreno-Ocampo. El fiscal explicó que actualmente se "monitoreaban" esos crímenes y los procedimientos judiciales que se llevan a cabo en Colombia. "Mis visitas a Colombia están destinadas básicamente a entrevistarme con las autoridades y para analizar con los jueces y fiscales la situación de los procedimientos", señaló. El fiscal explicó que la diferencia de Colombia con países como el Congo, Uganda, República Centroafricana o Darfur es que en el país latinoamericano hay procedimientos nacionales. "Lo que yo puedo garantizar es que habrá justicia en Colombia, porque si no lo hacen los jueces colombianos, la Corte va a intervenir...", aseguró Moreno-Ocampo. Por otro lado el fiscal llamó a Francia y a los otros miembros del Consejo de seguridad de la ONU que ordenaron la acción de la CPI en Darfur, a ser "coherentes" y a contribuir a la detención del presidente sudanés Omar el-Bechir. "Los Estados, y sobre todo los miembros del Consejo de seguridad deben dar prueba de coherencia con su decisión. El-Bechir debe ser puesto a disposición de la justicia", declaró Moreno-Ocampo en París. El fiscal hizo este llamado poco después que el presidente francés Nicolas Sarkozy repitiese este lunes, en un discurso de homenaje al 60º aniversario de la declaración universal de los Derechos Humanos, que el presidente El-Bechir debería "optar" por entregar a la justicia a miembros de su régimen y que "tenía su futuro en las manos". En septiembre pasado, Sarkozy había propuesto suspender la acción judicial contra el presidente sudanés, objeto de un mandato de detención internacional de la CPI por genocidio en el Darfur, a cambio de un cambio "radical" de su política y de su cooperación para resolver el conflicto. Este "negocio" provocó airadas reacciones de numerosos organismos de defensa de los derechos humanos, que vieron un cuestionamiento del procedimiento iniciado por la justicia internacional. "Al celebrar el 60º aniversario de la Declaración universal de los Derechos Humanos es el momento ideal para mostrar que respetamos los derechos humanos", afirmó el fiscal de la CPI. "La decisión de hacer justicia en Darfur no es decisión mía, enfatizó Moreno-Ocampo, es una decisión del Consejo de Seguridad adoptada en 2005, y ratificada en junio pasado por 15 países, entre los cuales Francia y Estados Unidos". Por el contrario, en relación a la situación de otros países latinoamericanos en que ha habido violaciones de los derechos humanos en periodos más lejanos en el tiempo, como Brasil o México, el fiscal dijo estar sometido a los límites de su mandato que comenzó en julio de 2002.



