Los caucanos tienen la soga al cuello por cuenta de la caída de las pirámides
No le esperan tiempos buenos al departamento del Cauca, pues miles de personas están quebradas porque todo lo que tenían se los apostaron a ganar dinero fácil en las pirámides.

Los caucanos tienen la soga al cuello por cuenta de la caída de las pirámides
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Por Juan Jacobo Castellanos No le esperan tiempos buenos al departamento del Cauca, pues miles de personas están quebradas porque todo lo que tenían se los apostaron a ganar dinero fácil en las pirámides. En esta zona del suroccidente colombiano, Caracol Radio ha conocido casos en los que familias enteras empañaron su patrimonio dejándose tentar de la ruleta de las pirámides y hoy no tienen, como se dice popularmente, “un peso en donde caerse muertos”. En las calles de los municipios del Cauca, no es raro ver ciudadanos afanados, postrados y desesperanzados ante la debacle de lo que en esta zona de Colombia denominan como el hueco. El norte del Cauca, en Santander de Quilichao, un pueblo en el que se cree que 20 mil familias, invirtieron en las captadoras ilegales de dinero, la caída de las pirámides ya esta generando un gravísimo problema de orden público, como lo confirmó su alcalde Juan José Fernández En sus calles reapareció el raponazo, los atracos, los robos a residencias y los asaltos a personas que ingresan y salen de los bancos. En este municipio fue tal el auge de las pirámides, que fueron tantas fincas y casas hipotecadas, y joyas y motocicletas empeñadas, que los prestamistas pusieron letreros diciendo que no se recibían más elementos para empeñar. Otro caso dramático es el de los caficultores de poblaciones como Piendamó, Cajibío y Morales, quienes no dudaron y cogieron los prestamos de hasta cinco millones de pesos que les dio la Caja Agraria, para meterlos en las pirámides. Estos productores de café no abonaron las matas de grano y, ante esto, la producción del grano caerá en por lo menos en un 50% la próxima cosecha. También conocimos de casos, como el de un transportador en Rosas ubicado al sur de Popayán. Este hombre cogió su buseta, con la que mantenía a su familia, la vendió por 110 millones y los apostó en las pirámides. La inversión la hizo justo un día antes de que estas agencias fueran intervenidas por la Policía Nacional. Al enterarse de la noticia este transportador entro en paro cardiaco. Lo que queda claro ante el colapso de las pirámides es que la gran mayoría de los caucanos están quebrados, al punto que ya no tributan en sus poblaciones. En muchos pueblos de la región, la captación del predial se cayó como no ocurría en los últimos seis años. Los pobladores del Cauca que invirtieron, lo único que quieren es poder recuperar algo de lo que perdieron; dicen que no tienen con que hacer mercado, por esto han solicitado que el gobierno nacional les reintegre el 100% del capital que metieron en el hueco. La situación de la totalidad de los caucanos que invirtieron en las pirámides es crítica. Las ventas en el comercio están en el piso, la gente no tiene poder adquisitivo, muchas familias perdieron patrimonios enteros y lo único que suplican es que el gobierno les devuelva el capital que invirtieron, para poder sobrevivir. Gente triste, postrada y preocupada es lo que se ve en las calles de los municipios del Cauca.




