Nervios y expectación entre los republicanos en el arranque de la noche electoral en Phoenix
La noche electoral arrancó con nervios en el centro de la fiesta republicana de McCain, aunque la tensión se fue liberando a medida que McCain tomaba ventaja en algunos estados.
La noche electoral arrancó con nervios en el hotel Arizona Biltmore, centro de la fiesta republicana de John McCain, aunque la tensión se fue liberando a medida que el veterano senador tomaba ventaja en algunos estados. Los centenares de seguidores de McCain recibieron con una gran ovación las primeras noticias de que su candidato a la Casa Blanca se adelantaba a Barack Obama en Georgia o Virginia tras los primeros escrutinios. Conforme un marcador electrónico gigante iba mostrando los logros de McCain, los simpatizantes presentes arrancaban en aplausos, confiados en que el senador por Arizona sería capaz de darle la vuelta a las encuestas. La velada comenzó con una oración, el himno nacional de Estados Unidos y a continuación el himno a la bandera. La solemnidad dio paso a un espectáculo de indios americanos navajos y apaches que dedicaron un baile con su indumentaria tradicional a la expectante audiencia, mientras comenzaban a salir los primeros resultados. Una banda de música fue la siguiente en poner ritmo a la noche antes de dejar paso a un coro de niños, cuya actuación muchos aprovecharon para darse un respiro y recargar energías en la zona de catering. La temperatura de la sala fue subiendo a medida que pasaban los minutos, en parte por la gran cantidad de focos dispuestos por los medios de comunicación, al tiempo que el volumen de las conversaciones se incrementaba. Las imágenes del avión de la gobernadora de Alaska y candidata a la vicepresidencia por parte republicana, Sarah Palin, a su llegada al aeropuerto de Phoenix, fue otro de los momentos más intensos del estreno de la noche electoral. Alrededor de 3.000 personas asisten hoy a la llamada "Noche de la Victoria 2008" en el hotel Arizona Biltmore de Phoenix, gran parte de ellas integrantes de medios de comunicación llegados de todo el globo. John McCain sigue los resultados desde una suite presidencial de este establecimiento, que en el pasado siempre ha estado vinculado con momentos dulces de su vida como la recepción de su boda con su actual esposa Cindy (1980) o la celebración de su nominación como candidato a la presidencia de EE.UU.




