Evo Morales inició marcha para presionar por nueva Constitución de Bolivia
El presidente de Bolivia inicia una caminata de 200 kilómetros hasta La Paz, en defensa de su Constitución
El presidente de Bolivia, Evo Morales, encabezó hoy una multitudinaria marcha hacia La Paz organizada por grupos afines a su Gobierno para exigir al Congreso que convoque al referendo que necesita el proyecto de Constitución oficialista para ser aprobado. En la localidad de Caracollo, en el departamento andino de Oruro, a casi 200 kilómetros de La Paz, Morales participó en la marcha durante algunos kilómetros, seguido de miles de sindicalistas y campesinos que pretenden llegar caminando en una semana a La Paz. Morales aseguró que se trata de "una marcha pacífica, no de presión" con la que buscan "hacer entender" al Congreso "para que rápidamente pueda aprobar la ley" de convocatoria de la consulta que necesita el proyecto de Carta Magna para ser aprobado. En el referendo se consultará sobre la extensión mínima por la que un latifundio improductivo puede ser expropiado (5.000 ó 10.000 hectáreas), asunto que no concitó acuerdos en la Constituyente. Asimismo, se preguntará a los bolivianos por la totalidad del texto, integrado por 411 artículos. El proyecto de Carta Magna, aprobado en diciembre pasado en Oruro en una sesión de la Asamblea Constituyente a la que prácticamente solo asistieron oficialistas y sus aliados es rechazado de plano por la oposición. La ley de convocatoria requiere dos tercios del Congreso, un número de votos que no reúne el Movimiento al Socialismo (MAS, el partido de Morales). La semana pasada se inició un proceso negociador en el Parlamento con el que el MAS pretende que la convocatoria de la consulta sea apoyada por la oposición, que, sin embargo, ha presentado al menos once objeciones al proyecto constitucional. Entre los puntos que más separan a la oposición del oficialismo están la posibilidad de reelección por una vez del presidente, la reforma agraria y el modelo de descentralización autonómica. El texto quedó aprobado por la Asamblea Constituyente el año pasado y hasta ahora el Gobierno lo consideraba "cerrado" y alegaba que no se modificaba, pero tras el diálogo en Cochabamba accedió, en aras a un posible consenso, a introducir algunas variaciones. Morales insistió durante su discurso de hoy en que la nueva Constitución es un proyecto democrático, el primero de la historia boliviana elaborado por una asamblea elegida por el voto popular. "Que me diga algún jurista, que me diga algún constitucionalista, que me digan los políticos de la dictadura o democracia, cuándo (...) han sometido al pueblo una Constitución, nunca", insistió. Los organizadores han anunciado que cuando lleguen a La Paz instalarán una "vigilia" y no un "cerco" contra el Congreso como el que ya dispusieron el pasado 28 de febrero, cuando el oficialismo convocó al referendo en una polémica sesión en la que se llegó a impedir la entrada de legisladores opositores. En ese entonces, la Corte Nacional Electoral (CNE) se negó a llevar adelante la consulta con el argumento de que la convocatoria no respetaba los plazos mínimos legales para organizarla, y adoptó la misma decisión meses después cuando Morales las fijó por la vía de un "decreto supremo". La marcha de hoy fue convocada por la Coordinadora Nacional por el Cambio (Conalcam), la organización que aglutina a sindicatos y movimientos sociales. Los miles de marchistas, mayoritariamente indígenas pertenecientes a más de 130 organizaciones, comenzaron su caminata en Caracollo con tanto ímpetu que al propio Morales le costó llegar a la cabeza de la manifestación. Protegido por una decena de policías, Morales se puso al frente de la larga serpiente multicolor que rápidamente comenzaron a dibujar en el desértico altiplano andino sus miles de seguidores. Acompañados de orquestas, vendedores de helados y refrescos, y ondeando banderas bolivianas y "wiphalas" (enseña de los indígenas de los Andes), la protesta comenzó con un inusitado aire festivo. El presidente de la Conalcam, el dirigente campesino Fidel Surco, pidió a diputados y senadores que les "entreguen la ley" antes de que la marcha alcance el "medio camino". Una fuente cercana al Gobierno indicó a Efe que esperan que a lo largo de los días vayan incorporándose otros tantos miles de "marchistas" hasta llegar a sumar unos 30.000.




