La facilitación de los delegados europeos quedó en el limbo
El gobierno decidió buscar una línea directa con el secretariado de las Farc, y por ahora la Iglesia Católica sería el otro canal autorizado para avanzar en acercamientos de paz.
Fuentes del gobierno confirmaron a Caracol Radio que debido a la falta de confianza del presidente Álvaro Uribe en los dos delegados europeos que estaban procurando acercamientos con las Farc, su mediación quedó en el limbo. Después del rescate de los secuestrados, el gobierno tomó la determinación de buscar una línea directa con el secretariado de las Farc, y por ahora la Iglesia Católica sería el otro canal autorizado para avanzar en acercamientos de paz. El 'stand-by' que impuso el gobierno Nacional, según indicó la fuente, no implica choques con los gobiernos europeos. Simplemente el presidente Uribe está en desacuerdo con algunos procedimientos en los que habrían incurrido los dos delegados en procura de la liberación de secuestrados. El presidente Álvaro Uribe ya había manifestado que con el reciente rescate de los secuestrados, el gobierno le pasó la factura a las Farc para que se avance en un proceso de paz. Por eso ahora el ejecutivo le dará un mayor espacio a los acercamientos de paz que a las negociaciones para un eventual acuerdo humanitario. "El primer paso para negociar la paz sería la liberación de todos los secuestrados" dijo a Caracol Radio esta fuente del gobierno y por eso se plantea que ya no tiene sentido buscar la liberación de los cautivos a través de un intercambio. Hasta el momento se ha establecido que el gobierno no cuenta con ningún contacto directo con las Farc y que el ejecutivo está buscando cualquier medio para entablar un diálogo directo. Inicialmente se dice que el primer paso podría darse a través de Jorge Torres Victoria, alias 'Pablo Catatumbo', con quien el gobierno tuvo ya contactos antes de que se iniciara la mediación de Piedad Córdoba y Hugo Chávez. Caracol Radio conoció que el presidente Álvaro Uribe se reunió en las últimas horas con el nuevo presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Rubén Salazar, para reiterarle su esperanza en que exista una mediación permanente de la Iglesia Católica en busca de la paz.




