Colombiana con primer trasplante de antebrazos dice que las manos son sus "hijas"
Alba Lucía Cardona ya nota una "sensibilidad buenísima" en los dedos, de entre un 90 y 95 por ciento, y puede desde coser un botón hasta agarrar unas tijeras
La colombiana Alba Lucía Cardona, la primera mujer en el mundo que recibió un trasplante de antebrazos y manos, dijo hoy que se siente "realizada" con ellas porque puede hacer una vida independiente, goza de una sensibilidad "buenísima" en sus dedos y las considera sus "hijas". Esta mujer de 47 años, que fue operada en el Hospital La Fe de Valencia el 1 de diciembre de 2006, recibió la víspera el alta del proceso quirúrgico y de rehabilitación, diecinueve meses después de la intervención, y comentó a la prensa su evolución y resultado. Alba Lucía, que ha estado acompañada de su cirujano, Pedro Cavadas, aseguró que la rehabilitación ha sido "muy dura", pero tiene su "recompensa". "He llevado la rehabilitación con mucha paciencia y fortaleza, igual que la medicación, que hay que tomar con una periodicidad única de la que depende que las manos no se caigan", explicó. La paciente explicó los tres procesos que ha seguido a lo largo de su vida: el primero, de 19 años, con sus propias manos, el segundo de 28, sin ellas, y el actual, "con mis manos". La ciudadana colombiana, que hace tres décadas perdió sus manos y antebrazos en un accidente con pólvora, reside en España desde hace más de diez años. Tras recuperar ambos miembros "no hay nada especial que me haya alegrado más, me ha producido mucha satisfacción", dijo. La paciente ya nota una "sensibilidad buenísima" en los dedos, de entre un 90 y 95 por ciento, y puede desde coser un botón hasta agarrar unas tijeras, algo que, según el cirujano, "ninguna prótesis es capaz de hacer". "Mi familia siempre me pregunta cómo van ''las niñas'', porque en realidad para mí son mis niñas, son mis hijas, son tanto hijas mías como hijas de la Fundación Cavadas", afirmó Alba Lucía. Tras su recuperación, esta vecina de Castellón señaló que se dedicará a buscar empleo: "Me siento capacitada para cualquier cosa, siento que no tengo límite". Pedro Cavadas dijo que la recuperación de Alba Lucía "va muy bien" a pesar de que era un "caso complicado" porque llevaba 29 años amputada. "El resultado de los trasplantes de manos va mejorando cada vez más", indicó Cavadas, quien explicó que en el caso de Alba se le ha reducido la dosis de medicación de corticoides "muy por debajo de cualquier trasplantado". "Retirar la medicación es imposible, pero sí se puede reducir hasta un mínimo que te permite tener unas manos sin crisis de rechazo", afirmó el especialista. Pedro Cavadas destacó el "gesto de generosidad extrema" de los donantes de los dos antebrazos, la actuación "impecable, como siempre" de la Coordinadora de Trasplantes de La Fe y de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) y el trabajo "magnífico" del equipo quirúrgico de la Fundación. El equipo médico de la Fundación Cavadas realiza unas 1.400 cirugías cada año, con técnicas de microcirugía que benefician a pacientes considerados inoperables o que han quedado con secuelas de difícil reparación.




